Autos, casas y celulares: los bienes que habría obtenido el Estafador de Bumble

Algunas mujeres afirman haber perdido hasta 600 mil pesos tras establecer relaciones sentimentales con Alfonso 'N', acusado de fraude.

Mujeres confrontaron a Alfonso 'N' en juzgados de Barrientos y le reclamaron dinero que presuntamente les debe tras engañarlas. | Foto: Especial
Carlos Zaid
Tlalnepantla, Estado de México /
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Dos mujeres se acercaron a Alfonso 'N' cuando esperaba ingresar a la sala 3 de los juzgados de Barrientos, en Tlalnepantla. 

Ambas tenían cuentas pendientes de él. Le reclamaron el dinero que, según sus testimonios, le habían entregado y que él nunca les devolvió. Pero una de ellas, que había viajado desde Chihuahua, tenía un reclamo todavía más profundo: quería saber por qué no había buscado ni atendido a una niña que, aseguró, tuvieron juntos hacía dos años.

La confrontación obligó a intervenir a policías auxiliares, quienes, ante la presencia de la defensa del señalado, lo condujeron al interior de la sala de audiencias.

Era viernes 23 de octubre y Alfonso no enfrentaba solo la denuncia por fraude que lo había llevado ante un juez. Afuera había una decena de mujeres que aseguraban haber sido víctimas de un mismo patrón de engaños: conocerlo en aplicaciones de citas, establecer una relación sentimental, confiar en sus promesas y terminar entregándole dinero o comprándole artículos costosos que él se comprometía a pagar.

Algunas hablaban de pérdidas de 200 mil pesos; otras, de hasta 600 mil. Entre ellas estaba una mujer que afirmaba haber recibido una promesa de matrimonio y de una vida en común.

Alfonso, a quien las propias denunciantes bautizaron como El Estafador de Bumble, había conseguido mantener su paradero fuera del alcance de algunas de sus presuntas víctimas durante cerca de dos años. Ahora estaba frente a la justicia y ante mujeres que habían comenzado a encontrarse entre sí, intercambiar información y reconstruir sus historias.

Una de ellas ya había recuperado 160 mil 020 pesos mediante un acuerdo reparatorio. Pero los demás reclamos seguían allí.

Del primer match a las deudas

La historia de Paulina comenzó en 2024, cuando conoció a Alfonso a través de Bumble, una plataforma digital diseñada para establecer contactos personales y relaciones sentimentales.

En su perfil no necesariamente aparecía con el nombre por el que hoy es identificado. De acuerdo con los testimonios de las mujeres, utilizaba identidades como Lazlo, Baruc, Laka o Ezra, acompañadas de fotografías en las que mostraba el torso desnudo, tatuajes en los hombros y el rostro parcialmente oculto detrás de un teléfono celular.

La apariencia era apenas una parte de su presentación. Según las denunciantes, su principal herramienta era la conversación.

Alfonso se describía como un hombre de ascendencia italiana, económicamente solvente y relacionado profesionalmente con figuras del espectáculo nacional e internacional. Hablaba de trabajos vinculados con el mundo artístico, proyectos y pagos pendientes que reforzaban la imagen de alguien acostumbrado a manejar cantidades importantes de dinero.

En el relato que Paulina llevó ante las autoridades, la relación avanzó después de una primera cita. Alfonso consiguió ganar su confianza y, con el tiempo, comenzó a pedirle ayuda económica.

La explicación, según la denunciante, parecía sencilla: tenía recursos suficientes para pagar sus gastos, pero temporalmente no podía disponer de ellos porque estaba esperando que le liquidaran algunos trabajos.

No le planteaba, por tanto, una carencia económica permanente, sino una dificultad pasajera que prometía resolver en cuestión de días.

Fue bajo ese argumento que Paulina terminó involucrada en compras que después formarían parte de su denuncia penal.

Una mujer viajó desde Chihuahua para reclamar a Alfonso N' por el dinero que le entregó y la falta de atención a su hija. | Foto: Archivo

Una cita que terminó costando 160 mil pesos

Alfonso le pidió que lo acompañara a realizar unas compras en Plaza Tlalne, un centro comercial ubicado en las inmediaciones de las avenidas Sor Juana Inés de la Cruz y Gustavo Baz, en el centro de Tlalnepantla.

Paulina le explicó que no contaba con recursos propios suficientes, pero tenía a su disposición tarjetas bancarias de su madre.

De acuerdo con la narración presentada por la parte denunciante, ambos acudieron al centro comercial y realizaron compras que incluyeron un teléfono celular de alta gama, una tableta electrónica y otros artículos.

El gasto no terminó allí.

La joven también relató que Alfonso le pidió disponer de más dinero de las tarjetas, con la promesa de devolverlo todo cuando recibiera los pagos que supuestamente tenía pendientes.

El problema llegó después: el dinero prometido no apareció y Alfonso dejó de estar localizable.

La relación sentimental que Paulina había comenzado en una aplicación de citas terminó convertida en una reclamación económica superior a los 160 mil pesos.


Sin embargo, denunciar y lograr que el caso avanzara resultó complicado. Según su familia, durante un largo periodo no pudieron ubicar el domicilio real del hombre al que buscaban responsabilizar.

La situación cambió cuando Paulina difundió lo ocurrido y comenzó a contactar a otras mujeres que relataban experiencias semejantes.

Al comparar nombres, fotografías, conversaciones e información sobre Alfonso, las presuntas afectadas pudieron reconstruir parte de sus movimientos hasta dar con su domicilio en Tlalnepantla de Baz.

Allí surgió otra revelación: de acuerdo con la información reunida por las denunciantes, el hombre que se presentaba ante ellas como una posible pareja vivía con su familia y estaba casado.

Una identidad, cuatro nombres y hasta 16 posibles víctimas

Los testimonios recabados apuntan a que Paulina no era un caso aislado.

Al menos una decena de mujeres acudió a los juzgados de Barrientos para confrontar a Alfonso, mientras que las afectadas estiman que el número de posibles víctimas podría superar las 16, algunas procedentes de distintos estados del país.

Las mujeres, de entre 30 y 36 años según los testimonios reunidos, describieron una mecánica semejante.

El primer contacto ocurría mediante plataformas como Bumble o Tinder, donde Alfonso utilizaba diferentes nombres. Después venían las conversaciones, las citas y la construcción de un vínculo sentimental.

Conforme avanzaba la relación, aparecían las solicitudes económicas.

Según los relatos, las peticiones podían comenzar con préstamos o compras relativamente accesibles y escalar hasta teléfonos costosos, dispositivos electrónicos y vehículos. Algunas mujeres mencionaron incluso operaciones relacionadas con viviendas, aunque ese señalamiento requiere documentación adicional para determinar su alcance.

En todos estos casos, la promesa que describen las denunciantes era similar: Alfonso contaba con dinero, pero necesitaba que su pareja cubriera temporalmente determinados gastos.

Las cantidades reclamadas por algunas mujeres oscilarían entre 200 mil y 600 mil pesos, de acuerdo con lo que ellas mismas manifestaron durante su encuentro en los juzgados.

La coincidencia entre los relatos permitió que mujeres que inicialmente no se conocían comenzaran a compartir información sobre el mismo hombre.

Ya no se trataba solamente de encontrar a una expareja que había desaparecido debiendo dinero. Buscaban identificarlo plenamente para presentar o reactivar acciones legales.

Promesas de amor, matrimonio y una vida juntos forman parte de los testimonios de mujeres que acusan a Alfonso 'N' de fraude. | Foto: Especial

Los 160 mil pesos que resolvieron el primer reclamo

El avance más concreto ocurrió con la denuncia de Paulina.

El 21 de octubre, una vez localizado el domicilio de Alfonso, el caso llegó ante un juez de control del Centro de Control, Juicio Oral y Ejecución de Sentencias de Barrientos.

En esa primera comparecencia se le informó sobre la imputación y se determinó que podía enfrentar el procedimiento en libertad.

Dos días después, el viernes 23, se celebró una nueva audiencia en la sala 3.

El Ministerio Público y la representación de la denunciante expusieron los elementos de prueba relacionados con las compras y entregas de dinero que Paulina atribuía a los engaños de Alfonso.

Tras revisar los antecedentes presentados, el juez determinó su vinculación a proceso por el presunto delito de fraude.

La resolución no constituyó una sentencia de culpabilidad, sino el reconocimiento judicial de que existían elementos suficientes para continuar el procedimiento penal.

Sin embargo, durante la misma audiencia se informó de un acuerdo entre ambas partes.

Los representantes legales de Alfonso comunicaron que habían alcanzado un arreglo reparatorio con la familia de Paulina, mediante el cual se cubrió la cantidad reclamada.

La joven recibió 160 mil 020 pesos como reparación del daño, de acuerdo con lo informado por su representación legal, lo que permitió dar por atendida su reclamación económica.

Pero el acuerdo se refería al caso de Paulina y no resolvía automáticamente los señalamientos de las demás mujeres.

Alfonso 'N' compareció ante un juez el 20 de octubre en el penal de Barrientos, en el Estado de México. | Imagen hecha con IA

La mujer que no solo reclamaba dinero

Mientras los abogados discutían las consecuencias legales del acuerdo, afuera de la sala continuaban las historias de quienes habían acudido para encontrarse con Alfonso.

Entre ellas destacaba la de una mujer originaria de Chihuahua.

Su reclamo no se limitaba a las cantidades que aseguraba haber perdido durante la relación.

Según su testimonio, Alfonso le había prometido matrimonio y un proyecto de vida compartido. De aquella relación, sostuvo, nació una niña que ahora tenía aproximadamente dos años.

La mujer le reclamó que no hubiera buscado a la menor ni asumido responsabilidades hacia ella.

Su señalamiento introdujo una dimensión distinta al expediente económico: la de las posibles consecuencias familiares de las relaciones sentimentales que Alfonso habría establecido utilizando diferentes identidades.

La afirmación sobre la paternidad corresponde al testimonio de la mujer y no se desprende de la información disponible que exista una resolución judicial que la haya determinado.

Sin embargo, la escena dejó al descubierto que los reclamos reunidos en Barrientos no eran exclusivamente por dinero.

Varias mujeres aseguraban haber perdido recursos económicos importantes. Otras hablaban también de promesas de matrimonio, relaciones interrumpidas y proyectos personales que, según sus relatos, nunca llegaron a concretarse.

El caso de Paulina terminó en acuerdo; los demás reclamos permanecen

Víctor Manuel, padre de Paulina y abogado de profesión, explicó a MILENIO que él y su hermano, también litigante, asumieron la representación legal de la joven y colaboran en la asesoría de otra de las presuntas afectadas.

De acuerdo con su versión, la principal dificultad para impulsar las denuncias había sido localizar a Alfonso y contar con un domicilio que permitiera el desarrollo de las actuaciones judiciales.

El acuerdo de 160 mil 20 pesos permitió resolver la reclamación económica de su hija, pero la identificación y ubicación del señalado podría facilitar el avance de otros procedimientos que, según los representantes de las afectadas, habían permanecido pendientes.

Los abogados señalaron que existe al menos otra denuncia en curso ante el Ministerio Público y que más mujeres podrían acudir a las autoridades ahora que conocen la identidad y el domicilio del hombre al que atribuyen los engaños.

Tampoco está establecido que todos los reclamos hayan derivado en imputaciones judiciales.

Al finalizar la audiencia del viernes, Alfonso abandonó los juzgados acompañado por dos abogados.

No salió sin enfrentar nuevamente los señalamientos.

Varias de las mujeres que habían acudido al tribunal se acercaron para exigirle explicaciones por las promesas incumplidas y reclamarle la devolución del dinero que aseguran haberle entregado.

Para entonces, el hombre que durante meses había resultado difícil de localizar ya tenía una identidad conocida por las denunciantes y un domicilio identificado.

Paulina había recuperado su dinero. Las demás buscaban una respuesta.

El caso expone una modalidad de presunto fraude en la que las aplicaciones de citas funcionan como punto de contacto, pero el mecanismo denunciado se desarrolla después: a través de la confianza, los vínculos afectivos, las promesas de solvencia económica y las solicitudes de dinero.

Policías auxiliares intervinieron cuando dos mujeres confrontaron a Alfonso “N” antes de ingresar a una audiencia en Barrientos. | Foto: Carlos Zaid

En la historia de Alfonso 'N', los nombres cambiaban, las fotografías podían variar y las relaciones comenzaban por separado.

Pero las mujeres que acudieron a Barrientos encontraron suficientes semejanzas entre sus experiencias como para buscarlo juntas.

Una consiguió recuperar 160 mil 20 pesos. Las otras todavía reclaman lo que, aseguran, les costó confiar en él.

kr

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