Su pasión por el arte, así como su trato amable, distinguen a Fabiola Favila Gallegos, quien desde hace casi cinco años dirige el Museo Arocena, espacio que alberga una colección de obras que fueron adquiridas durante los últimos cien años por la familia Arocena, siendo la exposición de Arte Virreinal una de sus favoritas.
Fabiola recuerda que desde que cursaba la universidad encontró en las expresiones artísticas un espacio de formación, reflexión y crecimiento. Su cercanía con el cine, el teatro y las presentaciones editoriales durante esta etapa no solo fortaleció su interés por el arte, sino que también delineó en ella una vocación que hoy la coloca al frente del Museo Arocena.
“Uno de los retos más grandes que me ha tocado enfrentar como directora, y que es un trabajo muy continuo, es lograr, a partir de lo que hacemos diariamente en la institución, poder sensibilizar a la comunidad de que el arte y la cultura pueden ser integrados de una manera muy natural a la vida diaria de todos”.
Fabiola, quien es tenaz, curiosa y responsable, recalca que otro de los desafíos continuos a los que se enfrentan quienes trabajan en cualquier espacio cultural es “que se haga un hábito el consumir arte, el consumir cultura. Es uno de los retos constantes que tenemos las personas que trabajamos en la cultura regional, en la nacional, en que se vuelva un hábito y que podamos sensibilizar a la comunidad de que el arte nos ayuda a un desarrollo integral como personas”.
Como mujer en un cargo directivo, reconoce que el camino no ha estado exento de desafíos, pues aún existen barreras para las mujeres en puestos de liderazgo. “Aunque observo avances y una mayor conciencia social sobre la equidad, considero que todavía falta recorrido para alcanzar condiciones plenamente justas en el ámbito laboral y en la sociedad”.
Trabajo en equipo
Favila Gallegos destaca que los logros alcanzados no son individuales, sino resultado del trabajo colaborativo de quienes la acompañan.
“Cada proyecto consolidado representa un esfuerzo conjunto del equipo del museo. En lo personal, los desafíos que he enfrentado me ayudan a fortalecer mi carácter, pero también es motivación para innovar y buscar soluciones creativas, especialmente cuando las circunstancias me sacan de mi zona de confort”.
Sostiene que equilibrar la vida profesional con la familiar es otra gran prueba. “La organización del tiempo, la calidad en los momentos compartidos y una sólida red de apoyo integrada por familiares y amistades han sido fundamentales para mantener estabilidad”. Para ella, la presencia plena, aunque sea breve, marca la diferencia.
Comparte que la disciplina, la resiliencia y la constancia son cualidades esenciales para alcanzar metas y sostener responsabilidades de alto nivel. “Estas capacidades han sido clave en mi desarrollo y en la consolidación de proyectos relevantes para la institución”.
En relación con la reciente conmemoración del Día Internacional de la Mujer, reflexiona que más que una celebración, la fecha invita a analizar el papel histórico y contemporáneo de las mujeres, así como los pendientes en materia de derechos y equidad, tanto en el trabajo como en la vida social. “Es un momento para reafirmar el compromiso colectivo y continuar avanzando”.
A futuro, aspira a seguir consolidando iniciativas culturales con impacto amplio en La Laguna y mantenerse en aprendizaje constante. “El Museo Arocena trabaja para su entorno e invito a la población a participar en las actividades y programas diseñados para todas las comunidades”.
e&d