Familias piden mayor transparencia y distancia en la operación de la empresa Chemours en Altamira que este fin de semana sufrió una fuga y obligó a la evacuación.
La noche del sábado 2 de mayo, una fuga de producto químico en la planta de Chemours, ubicada en la zona sur de Altamira, obligó a la evacuación preventiva de decenas de familias del sector Miramar, reavivando las preocupaciones históricas de los vecinos que conviven con el corredor industrial del sur de Tamaulipas.
Según reportes de Protección Civil municipal y medios locales, el incidente se registró alrededor de las 9:00 de la noche, cuando una falla en el sistema eléctrico de la planta provocó una emanación de sustancias, presuntamente relacionadas con cloro o tetracloruro de titanio, generando un olor fuerte y perceptible en las colonias aledañas.
Aunque la empresa activó de inmediato sus protocolos internos de seguridad, el olor y la activación de alarmas generaron alarma entre los residentes.
Rommel Martínez, director de Protección Civil de Altamira, detalló que se evacuaron de manera preventiva a alrededor de 100 personas, incluyendo decenas de menores de edad. Las familias fueron trasladadas temporalmente a un salón de actos cercano, como el Salón Verde del sindicato petrolero, mientras se realizaban evaluaciones.
Al menos 12 personas, entre ellas niños y una mujer embarazada, presentaron crisis nerviosas por el estrés y el pánico, aunque las autoridades reportaron que no hubo intoxicaciones graves ni lesiones de consideración.
Todos los afectados fueron valorados médicamente y dados de alta estables. La contingencia fue controlada en aproximadamente dos horas, permitiendo que los residentes regresaran a sus hogares durante la madrugada, mientras se mantenía un monitoreo ambiental.
En el operativo participaron Bomberos Municipales, Protección Civil, Cruz Roja, ambulancias privadas, Guardia Estatal, Guardia Nacional, Sedena y autoridades municipales. Se acordonaron las zonas cercanas y se realizaron recorridos para invitar a los vecinos a desalojar temporalmente.
La empresa implicada
La planta de Chemours en Altamira es una de las más importantes del corredor petroquímico regional. Se dedica principalmente a la producción de dióxido de titanio (TiO₂) bajo la marca Ti-Pure, utilizado en pinturas, recubrimientos automotrices, plásticos y más.
Opera mediante el proceso cloruro, que implica el manejo de sustancias de alto riesgo como cloro, tetracloruro de titanio, oxígeno industrial, coque de petróleo y ácidos corrosivos.
Vecinos de Miramar han denunciado en años anteriores olores y posibles fugas, y la empresa realiza simulacros periódicos, precisamente para preparar a la comunidad. Sin embargo, incidentes como este reavivan el debate sobre la cercanía de zonas residenciales a instalaciones que manejan materiales peligrosos.
Mariel Sibaja, quien vive a escasos metros de la barda perimetral de la planta, relató que la alarma se activó aproximadamente media hora después de iniciado el incidente.
De acuerdo con su testimonio, alrededor de las 20:00 horas la planta se detuvo y, minutos más tarde, comenzó a formarse una nube densa derivada de la fuga. Ante la incertidumbre, decidió evacuar por su cuenta hacia el fraccionamiento Los Olivos. Fue cuando ya se encontraba a una distancia considerable que escuchó la alarma.
La joven presentó síntomas como dolor de cabeza, irritación en la garganta y malestar estomacal, aunque sin complicaciones mayores.
Por su parte, Elia Hernández señaló que no es la primera vez que ocurre una situación similar. Recordó que hace más de una década se registró otro incidente, en el que la población evacuó de manera apresurada, incluso con el apoyo de taxistas que trasladaban a las familias; ella logró llegar hasta la colonia La Borreguera.
Tras lo ocurrido el fin de semana, Protección Civil de Altamira informó sobre el desalojo preventivo de aproximadamente 30 personas. No obstante, este lunes un testigo indicó a Milenio que seis menores de una misma familia fueron hospitalizados en un nosocomio privado de Tampico, cuatro de ellos permanecen internados, aunque con evolución favorable.
Ambas vecinas coincidieron en que, tras pasados incidentes, se planteó la posibilidad de reubicar a las familias que habitan junto a la planta, compromiso que, aseguran, no se ha cumplido. La reciente fuga de aparente tetracloruro de titanio, dijeron, vuelve a evidenciar la urgencia de esa medida.
En la zona, algunos residentes prefieren no pronunciarse. “Muchos de aquí trabajan en la empresa y hay temor a represalias”, comentó un habitante.
Entre el temor y la frustración
Habitantes expresaron temor y frustración en redes sociales y reportes periodísticos. Algunos demandan mayor distancia entre la planta y las colonias, argumentando que el crecimiento urbano ha rodeado instalaciones que originalmente estaban más aisladas.
La empresa, por su parte, ha destacado en comunicados previos su colaboración con autoridades y comunidad, así como el cumplimiento de protocolos de seguridad y regulaciones ambientales federales.
Hasta el momento, no se reportan daños ambientales mayores ni afectaciones a la salud de largo plazo. Protección Civil y la empresa investigan las causas exactas de la falla eléctrica. Autoridades locales anunciaron que se mantendrá vigilancia y se proporcionará información actualizada a los residentes.
Este incidente ocurre en una región con alta actividad industrial, donde el equilibrio entre desarrollo económico, empleo y seguridad de las comunidades cercanas sigue siendo un tema sensible.
Familias del sector Miramar, muchas de ellas con años viviendo allí, exigen mayor transparencia y medidas preventivas más robustas para evitar que alarmas como esta se repitan.