A cien días del asesinato de José Roberto Palacios, guardia de seguridad de un centro nocturno en Ciudad Sahagún, familiares y amigos se manifestaron frente a las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) para exigir avances en la investigación y la detención del presunto homicida.
Bajo la lluvia y portando mantas, fotografías y cartulinas con mensajes de justicia, los inconformes denunciaron que, pese a existir una orden de aprehensión en contra del señalado, éste continúa prófugo.
José Roberto, de 55 años y padre de tres hijos, fue atacado con arma blanca el pasado 29 de febrero afuera del bar Zenzao donde laboraba como elemento de seguridad. De acuerdo con la versión de sus familiares, el agresor habría reaccionado violentamente después de ser retirado del establecimiento por alterar el orden. La víctima sufrió múltiples heridas y falleció horas más tarde mientras recibía atención médica.
Norma Palacios, hermana de la víctima, aseguró que la familia ha recibido reportes sobre la supuesta ubicación del presunto responsable en distintos municipios de Hidalgo; sin embargo, afirmó que hasta ahora no se ha concretado su captura.
Los manifestantes también cuestionaron la actuación inicial de las autoridades, al señalar que el sospechoso no fue detenido en el momento de los hechos debido a que el delito fue clasificado inicialmente como lesiones y no como homicidio.
Por su parte, la PGJEH rechazó que exista omisión en el caso. Jonathan Valdez, titular de la Unidad Especializada en Homicidios Dolosos y Narcomenudeo, explicó que las versiones sobre la localización del imputado han provenido de mensajes anónimos en redes sociales y que, tras verificarlas mediante trabajo de campo, no han resultado confiables.