Tras un arranque moderado, la segunda semana de actividades de la Feria Estatal de León 2026 ha dejado un balance positivo para los comerciantes, quienes reportan un incremento aproximado del 30% en sus ventas respecto a los primeros días, impulsado por una mayor afluencia de visitantes.
Guadalupe Martínez Juárez, originaria de Pátzcuaro, Michoacán, lleva 40 años vendiendo gorditas en la feria y destacó que el movimiento ha ido en aumento.
“Los primeros días estuvieron muy tranquilos, pero ahorita ya se ve más gente, más familias. Sí se nota el aumento, yo digo que fácil un 30 por ciento más que la semana pasada”, señaló.
Entre los comerciantes de la Ciudad de México, Víctor Manuel Ríos, con 18 años vendiendo juguetes en ferias del país, comentó que los artículos más buscados son peluches, carros eléctricos y figuras de personajes.
“El año pasado estuvo más lento, ahora sí se ve más compra, sobre todo en la noche. Los niños jalan mucho a los papás con los juguetes”, indicó.
Claudia Hernández Soto, también de la capital, dedicada a la venta de perfumes y lociones, destacó que los aromas dulces y las imitaciones de marcas son los más solicitados.
“La gente busca regalos, y un perfume siempre es buena opción. Este año vamos mejor que el pasado en estas mismas fechas”.
Raúl Ortega Pineda, vendedor de dulces y botanas, coincidió en que la segunda semana mostró una mejoría.
“Lo que más sale son papas preparadas, gomitas y chamoyadas. Los jóvenes consumen mucho eso, y sí se nota movimiento, la primera semana muy floja pero ya la segunda llevamos un 30 por ciento vendido aproximadamente”.
Por su parte, Silvia Pérez Montoya, de Querétaro, con nueve años vendiendo juguetes didácticos y artesanías, reconoció que su giro tiene menor rotación.
“No se vende al mismo ritmo que la comida, pero conforme avanzan los días y llegan más turistas, la gente empieza a comprar recuerdos”.
En el área de alimentos, los comerciantes coinciden en que además de los antojitos mexicanos, hamburguesas, hot dogs y pizzas mantienen ventas constantes. En contraste, ropa, accesorios y artículos decorativos presentan menor movimiento.
Las expectativas para los próximos días son optimistas. La mayoría confía en que, con la llegada de los eventos principales y el cierre de la feria, el flujo de visitantes aumente aún más.
“Siempre la última parte es la mejor, ahí es donde se recupera todo lo que al principio no se vendió, por lo menos ahorita si llevamos un 20 o 30 por ciento”, expresó doña Guadalupe, quien asegura que, después de cuatro décadas, la feria sigue siendo una de las temporadas más importantes para su economía.