• El frío recrudece la vulnerabilidad de vivir en las calles de Guadalajara

  • Más de 500 personas buscan un rincón en la vía pública para sobrevivir todos los días, una tarea que se dificulta con las bajas temperaturas; los albergues y programas para atenderlas no son suficientes
Josefina Ruiz
Guadalajara /

Dormir en la banqueta, bajo puentes o en parques públicos no es raro en Guadalajara. Es una realidad cotidiana para al menos 560 personas en situación de calle en la capital de Jalisco. Son personas que han agotado redes familiares, económicas y sociales, y ahora buscan en la vía pública un espacio para existir y sostenerse.

La condición de vulnerabilidad se recrudece con las bajas temperaturas. En los últimos días, las madrugadas en la Perla Tapatía llegan a tener hasta 7 grados. El frío ya ha cobrado vidas. En esta temporada invernal, las autoridades han reportado el deceso de siete personas en situación de calle por hipotermia. El frío, según pronósticos, no cederá en febrero.

Albergues representan una oportunidad

Hay alternativas para quienes no tienen hogar, y puedan resguardarse durante las noches frías. En Guadalajara operan albergues bajo un modelo asistencial que priorizan los derechos humanos y la atención integral, administrados por el gobierno estatal a través del Centro de Atención y Desarrollo Integral para personas en Situación de Indigencia (CADIPSI) del DIF Guadalajara. 

Estos espacios representan, en muchos casos, el último recurso: “El DIF Guadalajara es como una puerta abierta para todos y a veces es el último escalón que les queda”, explica Rosa Elena González, coordinadora de Inclusión en el DIF Guadalajara.

Actualmente, el CADIPSI cuenta con dos albergues: uno ubicado en la colonia Palmas, frente al Parque Agua Azul, y otro en Belisario Domínguez. Cada espacio cumple una función distinta. El primero está enfocado en procesos de reinserción social, mientras que el segundo opera como refugio nocturno o espacio de pernocta, las personas ingresan a las 19:00 horas y salen a las 07:00 horas.

Durante ese periodo reciben cena, desayuno, acceso a regaderas y cambio de ropa. En contraste, el albergue de Palmas permite estancias más prolongadas, orientadas a la recuperación emocional, física y social.

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En términos de capacidad, los albergues pueden recibir a más de 200 personas; sin embargo, la operación cotidiana se mantiene por debajo de ese límite. 

“La capacidad operativa en la que nos concentramos… es alrededor de 150… porque nos gusta dar una atención muy particular a cada uno para lograr y tener el éxito”, señala González.

El modelo de atención es integral e incluye áreas médica, psicológica y de trabajo social. Para ingresar al programa se realizan evaluaciones previas

Además del alojamiento, se ofrece acompañamiento en salud, seguimiento psicológico, apoyo para retomar estudios, bolsa de trabajo y gestión de documentos de identidad que les permita su reinserción laboral.

Los números como base para políticas públicas

En un conteo piloto realizado en 2025 por el DIF Guadalajara, en coordinación con la iniciativa Bloomberg Associates, se reveló que en la capital de Jalisco hay al menos 560 personas viviendo en las calles. El ejercicio, realizado a finales de 2025 en una sola noche, documentó que 454 personas son hombres, 59 mujeres y 47 pertenecen a otros géneros, una radiografía que confirma que la calle sigue siendo un espacio mayoritariamente masculino.

Personal del DIF Guadalajara contó más de 500 personas en situación de calle (Foto: Fernando Carranza)

El conteo permitió además dimensionar la movilidad y el desarraigo que caracteriza a esta población. Del total, 111 personas provienen de distintos municipios del Área Metropolitana de Guadalajara, 93 son foráneas y cuatro fueron identificados como extranjeros. Guadalajara concentra no solo a quienes pierden un hogar en la ciudad, sino también a quienes llegan desde otros puntos del país sin redes de apoyo.

Los recorridos se realizaron en puntos como el Parque Morelos, la zona de los Hospitales Civiles, la Plaza de los Mariachis, Arcos del Milenio, Niños Héroes, Villas de San Juan, La Paz y la avenida 16 de Septiembre, espacios donde las personas en situación de calle duermen, comen y sobreviven.

Para la coordinadora de Inclusión en el DIF Guadalajara contar personas no es un trámite administrativo, sino una herramienta para la toma de decisiones

“¿Cómo podemos tomar decisiones o cómo podemos hacer mejores políticas públicas si no tenemos la información clave, que es la cantidad y las condiciones?”.
Personal del DIF Guadalajara contó más de 500 personas en situación de calle (Foto: Fernando Carranza)

El ejercicio se llevó a cabo el 11 de noviembre de 2025, en una sola noche y con la participación de múltiples dependencias. El levantamiento se desarrolló con el acompañamiento metodológico de Bloomberg Associates, organización internacional que aportó experiencia técnica.

A nivel estatal, el Monitoreo de Indicadores del Desarrollo de Jalisco (MIDE) muestra que entre 2020 y 2024, el DIF Jalisco y los DIF municipales atendieron cada año a más de mil personas en situación de calle. En 2024 fueron mil 187 personas, en 2023 un total de 2 mil 69, en 2022 se registraron mil 589, en 2021 fueron mil 434 y en 2020 al menos mil 400 personas recibieron algún tipo de atención institucional.

La desagregación por sexo confirma una tendencia constante. En 2024, 873 hombres y 314 mujeres recibieron atención; mientras que en 2023, al menos mil 177 hombres fueron registrados. Para el DIF, estos datos reflejan que, aunque la calle sigue siendo mayoritariamente masculina, la presencia de mujeres implica mayores riesgos y necesidades específicas.

Ante este panorama, el DIF Guadalajara lanzó la convocatoria al Conteo Municipal de Personas en Situación de Calle 2026, bajo la campaña “Cuenta Conmigo GDL”, con el objetivo de ampliar y precisar el diagnóstico. El ejercicio se realizará el 17 de febrero, entre 23:00 y 2:00 horas, en todo el municipio.

La coordinadora explicó que el nuevo levantamiento permitirá ir más allá del número. 

“Con eso se busca tener una cifra más exacta de cuál es la población… es saber cuántos hay exactamente, de dónde vienen, por qué están ahí, y algún tema de padecimientos, si hay alguna enfermedad, el tema de adicciones”, detalló.
Los albergues del DIF en Guadalajara no ajustan para brindar una atención integral a las personas sin hogar (Foto: Fernando Carranza)

Sobre los puntos a recorrer, precisó que aunque existe un mapeo previo, también se aplicará un criterio aleatorio. “Se van a recorrer esos puntos, porque ya se hizo un mapeo en combinación con muchas dependencias… pero Bloomberg nos señala que tiene que ser aleatorio… para poder cumplir todo el municipio”

El conteo piloto, reconocen las autoridades, ofrece apenas un panorama parcial. Sin embargo, representa un paso clave para dimensionar un fenómeno que va más allá de las cifras.

¿Cómo ayudar a aquellos que se niegan?

Uno de los principales retos que han identificado es que no todas las personas en situación de calle aceptan el acompañamiento institucional, incluso en condiciones climáticas extremas. González comenta que el apoyo no puede imponerse y depende, en gran medida, de la voluntad de cada persona. 

“No podemos forzar a una persona, es un tema de convencimiento. Si la persona no acepta el apoyo, nada más nos queda más que dejarle alimento y la cobija”. 

Esta negativa, añade, obliga a reforzar las brigadas comunitarias y el trabajo de escucha, con la intención de que, eventualmente, las personas decidan acercarse por cuenta propia a los albergues y a los procesos de atención integral.

Durante la temporada invernal, el operativo se refuerza con brigadas nocturnas que recorren el municipio, atienden reportes ciudadanos y entregan cobijas y alimentos calientes. “En invierno tenemos brigadas especiales, salimos todas las noches… llevamos cobijas, llevamos alimentos calientes y tratamos de convencer”, dice la funcionaria.

Entre los principales ajustes en invierno fue la ampliación del refugio de Belisario, que pasó de 40 a 80 espacios, así como la adecuación del albergue para recibir personas con mascotas, “muchas veces los animales se convierten en su familia… si no se pueden ir con ellos, no aceptan”.

Las bajas temperaturas registradas en Jalisco durante las últimas semanas han dejado un saldo de siete personas fallecidas por hipotermia en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), en el periodo comprendido del último mes de 2025 al 2 de enero de 2026.

Las necesidades que presentan las personas sin hogar se remiten primordialmente al factor emocional (Foto: Fernando Carranza)

Último paso: la reinserción laboral

La reinserción laboral es un proceso gradual. En el primer acercamiento, alrededor del 10 por ciento acepta el apoyo; después de varias entrevistas, la cifra puede aumentar hasta un 30 por ciento. “Las personas en situación de calle sí aceptan trabajar… lo difícil es que se mantenga”, reconoce González.

El rango de edad más común entre la población atendida va de los 45 a los 50 años, aunque en el último año se ha detectado un aumento en el abandono de personas adultas mayores.

“El señor se empieza a poner un poco mal, lo dejan en Farmacias Guadalajara, en el OXXO, con todo y silla de ruedas, y se van. Y cuando vamos y buscamos a los familiares, porque sí tiene familia y vivía en una casa, nos dicen, no puedo hacerme cargo de él, lo siento, y lo abandona”, relata.

Este contexto llevó al DIF Guadalajara a profundizar en un estudio sobre las necesidades reales de las personas en situación de calle. En una primera etapa, se consultó a población en general, que identificó como prioridades el alimento, el vestido, un techo y la atención médica. Posteriormente, el mismo ejercicio se realizó con alrededor de 150 personas en situación de calle, mediante entrevistas ampliadas.

Los resultados evidenciaron una diferencia sustancial. “La necesidad número uno fue ser escuchados. Aunque no lo creas”, comparte; en segundo lugar, la reconstrucción de las redes familiares, seguida del acceso a un empleo. Sólo después se mencionaron el alimento, el techo y los temas de salud. “Somos humanos, somos personas”.

Para la funcionaria, estos hallazgos confirman que la calle no es únicamente una carencia material, sino una ruptura profunda de vínculos y de reconocimiento social. De ahí que los albergues busquen no sólo resguardar del frío, sino generar procesos de acompañamiento que restituyan la dignidad, la identidad y la posibilidad de reconstruir un proyecto de vida fuera de la calle.

JVO

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