La fecha por fin llegó. Luego de seis meses de rehabilitación y una inversión de 70 millones de pesos, en medio de luces y una gran fiesta, la noche de este martes 13 de enero la icónica Glorieta Minerva, representativa estampa de la ciudad de Guadalajara, fue reabierta a la circulación luego de que concluyera su remodelación.
En una fiesta llena de luces, chorros de agua, que adornaban a la gallarda silueta de la guardiana de Guadalajara y decenas de personas entre autoridades y ciudadanos que se dieron cita en el evento, la guardiana de la ciudad vuelve a abrirse y se encuentra lista para ser vivida.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, estuvo presente en el evento y felicitó al ingeniero de la obra por el trabajo realizado para disfrutar cara a cara a La Minerva.
"Un lugar hermosísimo, felicidades ingeniero por la gran obra, todo queda en concreto estampado alrededor de la misma. Es precioso. También el concreto estampado y la nueva iluminación. Los chorros de las fuentes que también son completamente novedosas y bueno pues ahora sí, vamos a poder disfrutar de cerca a la Minerva", agradeció el mandatario.
¿Cuáles fueron las mejoras realizadas al monumento?
Aunque se mantuvieron los cinco carriles de circulación vehicular, se amplió el radio interior de la glorieta para crear un andador peatonal perimetral con vegetación, muros bajos que funcionan como bancas y una capacidad aproximada para 500 personas.
Verónica Delgadillo presidenta municipal de Guadalajara, catalogó el acontecimiento como algo histórico y llamó a la ciudadanía a hacer suyos los valores de la inscripción de la legendaria imagen.
"Lo que sucede el día de hoy es algo totalmente diferente estamos llevando la Minerva a un nivel totalmente distinto, porque de alguna manera es como si dejara de estar en el pedestal y se acerca a los tapatíos y a las tapatías, deja de estar solo de manera contemplativa para que nosotros la podamos habitar", agregó Delgadillo García.
La obra incluyó banquetas accesibles con rampas, bolardos e iluminación peatonal, así como dos cruces seguros sobre avenida Vallarta con semáforos auditivos, señalización luminosa en el piso y pasos cebra iluminados.
Nueva imagen, bien recibida por los tapatíos
Marcos, uno de los ciudadanos que se dio cita en el evento, mencionó que lo que más le agradó fue que el monumento ya tiene accesibilidad para los peatones y está controlado el acceso, para así dejar de 'torear' los carros en la glorieta y ver de cerca a la vigilante de Jalisco.
Autoridades informaron además, que ya no existen paradas de transporte público dentro de la glorieta, y que el servicio opera por el circuito exterior sin afectar el paso de camiones turísticos.
Con estas modificaciones, el emblemático monumento, símbolo y guardiana de Guadalajara, recupera su vocación original como espacio público y puerta de entrada a la ciudad, sin perder su identidad histórica concebida en la década de los cincuenta.
JVO