Las altas temperaturas que se han registrado en México en las últimas semanas no solo han generado incomodidad entre la población, también han encendido alertas en el sector salud por el incremento en casos relacionados con el calor extremo.
En este contexto, el golpe de calor se ha convertido en una de las principales preocupaciones, no solo por su gravedad, sino por la rapidez con la que puede poner en riesgo la vida.
Saber cómo actuar en los primeros minutos, qué medidas tomar y qué errores evitar puede marcar la diferencia entre una recuperación o un cuadro crítico.
¿Qué es el golpe de calor y por qué ocurre?
Este padecimiento ocurre cuando el cuerpo pierde su capacidad de regular la temperatura interna, generalmente tras una exposición prolongada al sol o a ambientes muy calurosos.
En esos casos, la temperatura corporal puede superar los 40 grados centígrados, lo que pone en riesgo funciones vitales y puede derivar en daños severos si no se atiende de inmediato.
De acuerdo con especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Secretaría de Salud, la clave no está solo en prevenir, sino en saber reaccionar a tiempo cuando el golpe de calor ya se presentó.
¿Qué hacer ante un golpe de calor?
Cuando una persona presenta síntomas de golpe de calor, el objetivo principal es disminuir su temperatura corporal lo más rápido posible sin provocar un choque térmico.
Las primeras acciones son determinantes y deben aplicarse de inmediato, incluso antes de contar con atención médica.
Entre las medidas recomendadas por especialistas se encuentran:
- Trasladar a la persona a un lugar fresco, ventilado o con sombra
- Aflojar o retirar la ropa para facilitar la disipación del calor
- Aplicar paños húmedos o agua fresca en cuello, axilas e ingles
- Ventilar el cuerpo con abanicos o corrientes de aire
- Ofrecer agua en pequeños sorbos, únicamente si está consciente
Estas acciones permiten estabilizar temporalmente a la persona, pero no sustituyen la atención médica, especialmente si los síntomas no mejoran o se intensifican.
Lo que no debes hacer
Así como hay medidas que pueden ayudar, también existen prácticas comunes que pueden agravar el estado de la persona afectada. Muchas de ellas parten de la idea equivocada de tratar el golpe de calor como si fuera una fiebre convencional.
Especialistas advierten que estos errores pueden retrasar la atención adecuada o incluso empeorar el cuadro:
- No administrar medicamentos para “bajar la fiebre”, ya que no son efectivos en este caso
- No dar bebidas alcohólicas ni con cafeína, porque favorecen la deshidratación
- No aplicar hielo directamente sobre la piel sin protección
- No forzar la ingesta de líquidos si la persona está inconsciente o vomitando
- No retrasar la búsqueda de atención médica ante síntomas graves
Evitar estas acciones es tan importante como aplicar los primeros auxilios correctos.
Señales de alerta
Aunque los síntomas pueden comenzar de forma leve, el golpe de calor puede agravarse en cuestión de minutos. Por ello, identificar las señales de alerta permite actuar con mayor rapidez y dimensionar la gravedad del cuadro antes de que se presenten complicaciones mayores.
De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), cuando el cuerpo deja de regular su temperatura, pueden aparecer signos que indican una emergencia médica:
- Confusión o desorientación
- Piel caliente, enrojecida y seca
- Dificultad para respirar
- Vómitos persistentes
- Desmayo o convulsiones
La Organización Mundial de la Salud advierte que, en estos casos, el golpe de calor puede provocar daño en órganos vitales, especialmente en el cerebro, por lo que la atención médica inmediata es fundamental.
JCM