Si tienes un horno de convección en casa, quizá no necesites comprar una freidora de aire para conseguir alimentos dorados y crujientes. Ambos electrodomésticos utilizan un principio similar: hacer circular aire caliente alrededor de la comida para acelerar la cocción y favorecer el dorado.
La diferencia está en la forma en que cada aparato mueve ese aire y en el tamaño de su espacio de cocción. Por eso, aunque un horno de convección puede funcionar como sustituto de una air fryer, el resultado no siempre será idéntico.
El horno de convección es la alternativa más cercana
La freidora de aire puede entenderse como una especie de horno de convección compacto. Consumer Reports explica que estos aparatos utilizan la circulación de aire caliente para cocinar alimentos con poco o nada de aceite, mientras que su tamaño reducido permite que el calor llegue rápidamente a la superficie de los alimentos.
Un horno de convección utiliza también un ventilador para distribuir el aire caliente, pero normalmente tiene una cavidad mucho más grande. Whirlpool señala que esa es una de las principales diferencias entre ambos equipos: la freidora concentra el calor y el flujo de aire en un espacio pequeño, mientras que el horno permite cocinar cantidades mayores.
Esto significa que un horno de convección puede ser una buena alternativa para preparar papas, verduras, pollo, pescado o alimentos empanizados sin recurrir a una freidora tradicional con abundante aceite.
¿La comida queda igual de crujiente?
Aquí hay una diferencia importante. El horno de convección puede acercarse al resultado de una freidora de aire, pero no necesariamente lo iguala.
Good Housekeeping explica que las air fryer suelen tener un ventilador colocado cerca de la parte superior y una cámara pequeña, mientras que los hornos de convección utilizan normalmente un ventilador ubicado en la parte posterior. El flujo de aire de la freidora suele ser más intenso, algo que ayuda a conseguir una superficie más crujiente en menos tiempo.
Una prueba realizada por Delish puso a cocinar los mismos alimentos en ambos aparatos: papas pequeñas, brócoli y tiras de pollo empanizadas. La freidora de aire consiguió la superficie más crujiente en las tres preparaciones y, además, los alimentos conservaron mejor su textura interior. En el caso del pollo, por ejemplo, las piezas preparadas en la air fryer quedaron más jugosas.
Por eso, si el objetivo es reproducir exactamente la textura de una freidora de aire, un horno convencional con convección puede quedarse ligeramente corto.
Cómo usar el horno de convección para acercarse al resultado de una air fryer
La buena noticia es que existen algunos trucos para mejorar el resultado sin comprar otro electrodoméstico.
Whirlpool recomienda utilizar una canastilla perforada o una bandeja con poca altura para permitir que el aire caliente circule alrededor de los alimentos. También aconseja voltear la comida a mitad de la cocción para favorecer un dorado más uniforme.
Good Housekeeping recomienda igualmente utilizar una cesta para freír al aire o una rejilla resistente al calor colocada sobre una bandeja. De esta manera, el aire puede circular también por debajo de los alimentos en lugar de que estos permanezcan completamente apoyados sobre una superficie sólida.
Para obtener mejores resultados:
- Utiliza una rejilla o canastilla perforada.
- Evita amontonar los alimentos; una sola capa permite una mejor circulación del aire.
- Voltea las piezas durante la cocción cuando sea necesario.
- Vigila el tiempo, porque el horno puede necesitar más tiempo que una air fryer para conseguir el mismo nivel de dorado.
Si tu horno tiene una función específica de Air Fry, úsala antes que el modo de convección convencional.
Algunos hornos y estufas actuales incluso incorporan directamente una función Air Fry. Samsung, por ejemplo, utiliza una bandeja especial y circulación de aire caliente para conseguir alimentos dorados y crujientes con menos grasa.
¿Entonces conviene comprar una freidora de aire?
Depende principalmente de cuánto cocinas y para cuántas personas.
Si normalmente preparas porciones pequeñas y buscas rapidez, una freidora de aire tiene ventajas: ocupa menos espacio de cocción, se calienta rápidamente y concentra el flujo de aire en los alimentos.
Pero si ya tienes un horno de convección, no es indispensable comprar una air fryer. El horno puede preparar mayores cantidades en una sola tanda y además sirve para hornear, asar y cocinar alimentos que requieren más espacio.
La conclusión es sencilla: el horno de convección es probablemente el sustituto más práctico de una freidora de aire, pero no hay que esperar que produzca exactamente la misma textura en todos los alimentos.
La air fryer tiene ventaja cuando se busca la máxima crocancia en porciones pequeñas, mientras que el horno gana en capacidad y versatilidad.
JCM