El zumbido proveniente de un tornillo incrustado en la repisa de su baño alertó a la inquilina de un inmueble ubicado en el Barrio Norte de la alcaldía Álvaro Obregón. Ella llevaba dos años alquilando el espacio, donde la única persona que entra a hacer reparaciones es Álvaro, su arrendador.
Del tornillo se extendía un cable que pasaba desapercibido al filo de las columnas y atravesaba el muro hacia el departamento de Álvaro y Lupita, su esposa. Ambos dejaron de pararse en el inmueble cuando su inquilina les informó a ellos y a sus vecinos lo que había encontrado.
“Era un domingo, le llamé a la señora (Lupita) y le dije que habíamos encontrado cámaras, que viniera a ver, pero me dijo que me esperara al lunes, yo le dije que era algo muy grave y no me podía esperar”, comenta una de las víctimas, de iniciale K.C.E.
Mientras que Carlos, también víctima, señala que al reclamarle a Lupita, ella ya no respondió llamadas, ni mensajes.
Tres departamentos tenían la misma instalación y todos los “tornillos” apuntaban a las regaderas.
“Vino mi hermano y estuvimos revisando, mi cámara estaba justo en el marco de la puerta, era un tornillo. Mi hermano fue siguiendo el cableado y llegó justo a la casa de la señora”, contó en entrevista para MILENIO.
El hallazgo ocurrió en mayo. Carlos, el inquilino de mayor antigüedad, asegura que en los seis años viviendo ahí, nadie más que Álvaro ha ingresado al inmueble para hacer reparaciones. Desconoce si desde entonces ya eran víctimas de este delito tipificado como violación a la intimidad sexual.
En la visita al inmueble, Canal 6 atestiguó los agujeros que quedaron tras el retiro de las cámaras. En esta visita, las víctimas enfatizaron su indignación al mencionar que los niños y niñas de sus familias los visitan y hacen uso constante de esos sanitarios.
“Queremos que el señor pague lo que tenga que pagar porque yo tengo tres menores de edad, a parte de mi mamá que es adulto mayor y mi hijo”.
Aunque Ministerio Público de la alcaldía se negó a levantar denuncia, la insistencia de los vecinos en el Martes Ciudadano hizo que finalmente la Fiscalía de Delitos Sexuales abriera una carpeta de Investigación y ordenara un cateo al domicilio, decomisando además de tres cámaras, una computadora y discos duros.
Sin embargo, a tres meses de esta denuncia, las víctimas aseguran que no hay avances. Los arrendadores fueron citados, pero reservaron su derecho a declarar.
“La señora me llamó unos días después y me dijo que qué quería para quitar la denuncia”, comenta K.C.E.
“Nos dicen directamente que si no hay una foto donde salgamos nosotros, no procedería”, asevera Carlos, inconforme ante los malos tratos y la respuesta que hoy le dan las autoridades.
HCM