Pese a que se han realizado anuncios de supuestas inversiones millonarias, intentos de clausuras y presuntos acuerdos entre autoridades estatales y federales, la refinería de Pemex en Cadereyta sigue en las mismas, siendo uno de los entes responsables de la contaminación en la Zona Metropolitana de Monterrey.
En octubre del 2021, el gobernador Samuel García Sepúlveda informó acuerdos con autoridades de la refinería, tendientes a una inversión de mil 570 millones de pesos con los cuales se comprometieron a disminuir sus emisiones en 90 por ciento.
Sin embargo, tiempo después, en marzo y mayo del 2023, fumarolas de la refinería emitieron grandes concentraciones de humo, en marzo de color oscuro y en mayo de color café, situación que volvió a alarmar a las autoridades estatales.
Ese mismo año, el entonces presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador, anunció una inversión de cinco mil 689 millones de pesos, tanto para 2023 y 2024.
Ambas inversiones serían para la creación de una nueva planta de recuperación de azufre, lo que implicaría que las emisiones contaminantes se reducirían en la Zona Metropolitana.
No obstante, un año después, el entonces secretario de Medio Ambiente, Alfonso Martínez Muñoz, acudió a intentar clausurar las instalaciones de la refinería; sin embargo, personal militar y de la propia planta del municipio de Cadereyta le negaron el acceso, por lo que sólo dejó una lona con la leyenda de “suspendido”, pero la operatividad de las instalaciones continuó sin problema alguno.
Incluso, la actual presidenta, Claudia Sheinbaum, anunció la realización de un estudio para actualizar el inventario de emisiones contaminantes en la entidad y con ello tener una ruta para saber quién contamina, cuánto contamina y qué es lo que se debe hacer para reducir los niveles.
Hasta la fecha no ha concluido el estudio que se encuentra realizando la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La refinería volvió a ser blanco de críticas en 2026, luego de que se desprendieran olores que ciudadanos en distintas partes de la Zona Metropolitana relacionaron con “orines de gato”.
Al respecto, el gobernador Samuel García subió un video a sus redes sociales, en donde confirmó que dichos olores surgieron de la refinería y que, si por él fuera, ya la hubiera clausurado.
En ese sentido, el mandatario realizó un llamado a las autoridades de Pemex, de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, para que tomaran cartas en el asunto y realizaran una inspección a la refinería para saber el motivo de dichos olores.
En respuesta, el Gobierno federal se comprometió a reforzar las labores de monitoreo, inspección y evaluación en la refinería para saber de dónde son los olores registrados hace algunas semanas.
A varios años de distancia, la refinería se mantiene como un dolor de cabeza para los habitantes de la Zona Metropolitana, quienes constantemente se quejan de los altos niveles de contaminación, e incluso han levantado firmas para tratar de reubicarla.
mrg