Una revisión médica le cambió la vida a Isabel González. El 2 de diciembre de 2022 recibió la noticia de que habían detectado una irregularidad en una de sus mamas y necesitaba más estudios. Días después se confirmó su temor: tenía cáncer de mama.
En cuestión de días enfrentó una cirugía para retirarle un tumor triple negativo, un tipo de cáncer que puede ser más agresivo y difícil de tratar.
“Fue una noticia que me cambió todo. Al principio fue una revolución en mi mente, pues no sabía qué pensar ni qué sentía. Fue como un balde de agua fría, pero fueron pasando los días y mis pensamientos se fueron aclarando. Me operaron el mismo diciembre”, comentó.
A principios de 2023 comenzó las quimioterapias, con un total de 16 aplicaciones: 12 blancas, una por semana, y cuatro rojas, administradas cada tres semanas. El tratamiento duró seis meses, seguido de un mes de descanso y 30 sesiones de radioterapia.
Uno de los momentos más significativos fue cuando su esposo la ayudó a raparse el cabello, luego de que comenzara a perderlo por las quimioterapias. Isabel decidió prepararse para los cambios y, después de una sesión, compró sus primeros turbantes y pelucas.
“Regresamos a mi casa a raparme. Así recibí ese momento, con mi marido y una de mis hijas. Estaba convencida, consciente de lo que iba a pasar. Estoy muy orgullosa de mí, de la actitud que tomé en aquel momento y durante todo el proceso”, relató.
El apoyo de su esposo, sus dos hijas, familiares y amigos fue fundamental para afrontar la enfermedad. También destacó el acompañamiento de la asociación Unidas Contigo, donde se sintió bienvenida desde el primer día. Actualmente continúa con revisiones médicas para vigilar su salud y detectar cualquier posible señal de recurrencia. Desde 2023 no le han detectado nuevamente cáncer, una noticia que le permite seguir adelante con esperanza tras una de las etapas más difíciles de su vida.
nrm