Para muchas personas el domingo es día de descanso, de salir a pasear en familia, de acudir al culto religioso, al cine o a la playa, pero para Félix Martín Rivera Méndez, es una oportunidad de acudir a trabajar, algo que hace con mucho gusto y alegría en el departamento de servicios públicos del ayuntamiento de Tampico.
Cerca de las nueve de la mañana, el trabajador de 30 años de edad, sale de su casa ubicada en la colonia Santa Elena, de Altamira, para dirigirse al nuevo mercado municipal de Tampico.
A pesar de tener limitación motriz en su lado derecho, nada le impide llegar a su trabajo que logró obtener hace seis meses.
Un empleo que cambió su vida y le permite apoyar a su familia
En los pasillos del mercado gastronómico, Félix se apresura a vaciar las bolsas de basura que hay en los recipientes para ponerlos en un gran contenedor con ruedas el cual empuja tramo a tramo. Se le ve concentrado en su labor.
“Por lo regular hago todo el recorrido para recolectar la basura en los locales del mercado para que el mercado tenga una mejor sanidad; hoy me tocó trabajar de las 11 de la mañana a las 7 de la tarde”.
Gracias a que un amigo le informó que había una convocatoria para laborar, no perdió la oportunidad de ir a dejar su solicitud al palacio municipal y por fortuna tuvo una respuesta positiva.
“Gracias a Dios aquí estoy trabajando desde hace seis meses. Este es un buen trabajo, hay muy buen ambiente laboral con los compañeros. ¡No me quejo, me va muy bien!, y aunque llueva, truene o relampaguee, siempre estoy trabajando. De aquí depende mi mamá y mi hermana”.
En el mercado encontró amigos y un ambiente donde se siente valorado
Félix Rivera, quien además aprendió a manejar el carrito pulidor de pisos, se lleva bien con los locatarios a quienes llama sus amigos; siempre está sonriente, disfruta lo que hace, come de todo y le gustan mucho los guisos, “quesadillas que es lo que me encanta y por eso estoy muy fuerte y sano”.
Comenta que su discapacidad es de nacimiento y que nunca se ha visto impedido para llevar una vida normal.
“Así nací, pero mira, aquí estoy trabajando. Para salir adelante en la vida no hay límites. No hay dificultad en la vida, si tú te lo propones puedes salir adelante en la vida”.
Antes de continuar aseando los pasillos de los mercados, Félix hace un llamado a la gente “a que se motive a trabajar, que nada es difícil en la vida y que se puede salir adelante”.
JETL