La diferencia entre la Ley 73 y la Ley 97 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) es uno de los factores más importantes para definir el monto de tu pensión en 2026.
Aunque ambos regímenes pertenecen al mismo sistema, operan bajo reglas completamente distintas que impactan directamente tu retiro.
De acuerdo con el propio IMSS, el régimen que te corresponde depende de la fecha en la que comenzaste a cotizar: si fue antes del 1 de julio de 1997, perteneces a la Ley 73; si fue después, estás bajo la Ley 97.
¿Cuál es la diferencia entre la Ley 73 y 97 que definirá tu pensión en 2026?
La principal diferencia está en la forma en que se calcula la pensión. En la Ley 73, el IMSS es quien paga directamente y el monto se basa en el salario promedio de los últimos años cotizados, lo que brinda mayor certeza al trabajador.
En cambio, la Ley 97 funciona mediante cuentas individuales administradas por una Afore, donde el dinero acumulado, más los rendimientos generados, determina cuánto recibirás al jubilarte.
Este modelo fue confirmado por la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR), que explica que en el esquema actual la pensión depende del ahorro acumulado durante la vida laboral, disponible en su portal.
Otro punto clave son las semanas de cotización. Mientras que la Ley 73 exige al menos 500 semanas, la Ley 97 incrementa este requisito de forma gradual. Para 2026, los trabajadores necesitarán alrededor de 875 semanas para poder acceder a una pensión, como parte de la reforma al sistema de pensiones en México.
Además, bajo la Ley 97 el trabajador puede elegir entre diferentes modalidades para recibir su dinero, como retiro programado o renta vitalicia, lo que implica mayor responsabilidad sobre la administración de sus recursos.
En términos prácticos, esto significa que una persona bajo la Ley 73 tiene una pensión más estable y predecible, mientras que alguien en la Ley 97 depende en gran medida de su ahorro, constancia laboral y rendimientos financieros.
Por ello, especialistas y autoridades coinciden en que conocer tu régimen no es solo un trámite, sino una decisión que puede definir tu calidad de vida en el retiro.
En 2026, con el aumento de semanas requeridas y la importancia del ahorro individual, esta diferencia será más relevante que nunca.
JCM