• Lluvias desnudan fragilidad de Guadalajara: socavones, inundaciones y más de 300 árboles caídos ahogan a la ciudad justo a inicios del Mundial

  • Mundial 2026

Las primeras tormentas ya dejaron afectaciones en la movilidad, cortes en el suministro de agua potable, daños en viviendas y una creciente preocupación ciudadana

Roberto Hurtado, Juan Carlos Munguía y Fátima Briceño
Guadalajara /
Únete al canal de Milenio

En apenas dos semanas de lluvias y justo en medio de la fiebre por el Mundial 2026, la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) enfrenta un panorama que evidencia las deficiencias en su infraestructura urbana: enormes socavones han paralizado vialidades estratégicas como López Mateos y Mariano Otero; vecinos del centro advierten sobre un mayor riesgo de inundaciones derivado del crecimiento inmobiliario y las modificaciones al drenaje, mientras que ya se contabilizan cientos de árboles caídos en Guadalajara y Zapopan, además de decenas más pendientes de retiro.

El temporal 2026 ya cobró factura al arbolado urbano de la metrópoli: entre Guadalajara y Zapopan suman 328 árboles caídos o en riesgo de colapso, además de 62 desgajamientos de ramas de gran tamaño, lo que refleja la vulnerabilidad de la infraestructura verde ante lluvias cada vez más intensas.

Las primeras tormentas ya dejaron afectaciones en la movilidad, cortes en el suministro de agua potable, daños en viviendas y una creciente preocupación ciudadana sobre la capacidad de la ciudad para hacer frente a fenómenos meteorológicos cada vez más intensos. Se trata de impactos que ponen en evidencia las vulnerabilidades acumuladas de una metrópoli que continúa expandiéndose, mientras su infraestructura y capacidad de respuesta parecen no avanzar al mismo ritmo de ese crecimiento.

Socavones que irrumpen en algunas de las vialidades más transitadas de la ZMG, colonias históricamente expuestas a inundaciones y cientos de árboles derribados por las primeras tormentas se han convertido en la postal de un inicio de temporada que pone a prueba tanto a las autoridades como a los ciudadanos.

Otro gran problema son los árboles en riesgo de caer. (Juan Carlos Munguía)

La lluvia volvió a hacer visibles problemas que permanecen ocultos durante buena parte del año: drenajes rebasados, redes hidráulicas deterioradas, cauces naturales intervenidos por el desarrollo urbano y un arbolado que, aunque indispensable para la ciudad, requiere atención constante. Y apenas es junio.

La herida abierta bajo el asfalto

La imagen más preocupante de este inicio del temporal ha sido la aparición de enormes hundimientos en distintos puntos de la metrópoli, justo en momentos en que la Copa de Futbol atrae la visita y miradas de miles de personas de México y el mundo.

Uno de los casos más significativos ocurrió en la colonia La Calma, en Zapopan, donde un socavón se abrió sobre los carriles laterales de avenida López Mateos, a la altura de la calle Pléyades, obligando al cierre de la circulación en sentido norte-sur.

Las consecuencias fueron inmediatas. Además del caos vial en una de las principales arterias metropolitanas, el hundimiento afectó la infraestructura hidráulica de la zona.

Nuevo socavón en López Mateos. (Cortesía SIAPA)

Protección Civil y Bomberos de Zapopan informó que el fenómeno podría estar relacionado con diversos factores, entre ellos filtraciones de agua, las características erosionables del subsuelo, las lluvias intensas registradas en los últimos días y la presencia de una construcción privada cercana.

Hasta el momento se han confirmado daños en dos líneas de agua potable y una más de drenaje.

La situación dejó sin suministro a colonias como La Calma, El Mante, Gustavo Díaz Ordaz y Pinar de La Calma.

Mientras maquinaria pesada trabaja para estabilizar el terreno y reparar la infraestructura dañada, vecinos y comerciantes enfrentan las consecuencias cotidianas.

Un hotel ubicado a unos metros del socavón tuvo que operar mediante el abastecimiento con pipas ante la suspensión del servicio de agua potable. Trabajadores del lugar relatan que huéspedes y clientes han tenido dificultades para acceder al inmueble debido a las restricciones viales.

La preocupación entre los habitantes crece porque, aseguran, no es la primera vez que ocurre.

Recuerdan que meses atrás se registró un hundimiento similar prácticamente en el mismo sitio.

Las autoridades estatales confirmaron que analizan los daños ocasionados por las recientes lluvias, entre ellos el socavón registrado en la avenida López Mateos. El secretario de Gobierno de Jalisco, Salvador Zamora, señaló este martes que el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) prevé concluir las reparaciones en un plazo aproximado de cinco días.

Otro riesgo sobre el asfalto

A pocos kilómetros de distancia, otro desperfecto genera inquietud. En el cruce de avenida Mariano Otero y Estrella Polar, automovilistas y motociclistas sortean diariamente un hundimiento que los vecinos consideran una amenaza latente.

Habitantes de la zona denuncian que hace aproximadamente dos meses personal del SIAPA intervino el sitio; sin embargo, aseguran que las reparaciones no resolvieron el problema de fondo.

Socavón en avenida López Mateos. (Roberto Hurtado)

Hoy, el paso constante de vehículos y las precipitaciones han provocado que el deterioro reaparezca y aumente sus dimensiones.

“Es muy peligroso. Los carros frenan de golpe y ya ha habido afectaciones a vehículos”, relatan vecinos del lugar.

El temor es que el siguiente incidente involucre a personas lesionadas.

Analco: el miedo de una colonia histórica

Pero la amenaza del temporal no se limita al deterioro del pavimento.

En Analco, uno de los barrios más tradicionales de Guadalajara, el temor se concentra en las inundaciones.

Los vecinos observan con preocupación las transformaciones urbanas que ha experimentado la zona en los últimos años y cómo estas podrían alterar el comportamiento del drenaje.

Tras la presentación del Mapa Único de Inundaciones elaborado por el Instituto de Planeación y Gestión del Desarrollo del Área Metropolitana de Guadalajara (Imeplan), habitantes del sector señalaron que el crecimiento inmobiliario y la llegada de nuevos desarrollos han incrementado la incertidumbre sobre la capacidad de los servicios públicos.

“Por el crecimiento de la ciudad y la gentrificación que ha llegado a Analco, nos preocupa el tema del drenaje y del agua. Con más personas en la zona, los servicios empiezan a resentirse”, explicó Alfonso Munguía, vecino del barrio.

Aunque durante este temporal no se han registrado inundaciones severas, los residentes permanecen atentos, especialmente después de las intervenciones urbanas realizadas en el entorno rumbo al Mundial de Futbol.

Otros habitantes recuerdan que el agua suele reclamar sus antiguos caminos.

“El río que venía de Agua Azul y cruzaba por la Calzada Independencia vuelve a buscar su cauce. Hay zonas donde la gente no puede cruzar cuando llueve fuerte y también se generan socavones”, explicó Rosa María, residente del sector.

Para quienes habitan Analco, el problema no es únicamente la lluvia. Es, sobre todo, la falta de planeación urbana que acompaña el crecimiento de la ciudad.

La otra cara del temporal: árboles derribados

La temporada también ha dejado otra imagen recurrente: árboles desplomados sobre calles, viviendas y cableado.

En apenas cinco tormentas registradas este año y a sólo unas horas de que este jueves la ciudad sea sede del encuentro mundialista entre las selecciones de México y Corea del Sur, Guadalajara reportó la caída de 254 árboles y el desgajamiento de 62 ramas de gran tamaño.

Las autoridades reconocen que todavía permanecen pendientes de retiro 64 ejemplares, debido a que se priorizan aquellos que representan riesgos inmediatos o bloquean vialidades.

Uno de los episodios más representativos ocurrió en la colonia Americana.

Los daños por árboles caídos son cada vez más grandes. (Juan Carlos Munguía)

Un árbol con más de ocho décadas de vida cayó sobre las instalaciones de una estancia infantil. El ejemplar, de aproximadamente 20 metros de altura, derribó parte del muro perimetral y terminó dentro del plantel educativo.

Afortunadamente, el incidente ocurrió cuando no había menores ni personal en el patio.

En la colonia Moderna, otro árbol que había quedado parcialmente dañado desde mayo terminó por desplomarse durante una de las tormentas más recientes.

La caída afectó una bodega, una tienda de pinturas y diversos servicios de telecomunicaciones.

Mientras tanto, en Mezquitán Country, familias continúan esperando el retiro definitivo de un árbol de grandes dimensiones que cayó sobre una vivienda y derribó postes de electricidad y telefonía.

En distintos puntos de la ZMG existen árboles cuya condición genera preocupación entre los vecinos. Uno de esos casos se encuentra en Providencia.

Habitantes de las calles Bogotá y Ottawa han solicitado la intervención urgente del Ayuntamiento para evaluar un árbol de grandes dimensiones que creció prácticamente sobre la barda divisoria de una torre de departamentos.

Los vecinos aseguran que las raíces descansan sobre la estructura y permanecen parcialmente expuestas, situación que incrementa el temor de un posible desplome durante una tormenta intensa.

“Que estén más al pendiente, porque ya vimos que con la lluvia anterior cayeron árboles sobre vehículos. Sí dañan las propiedades y representan un riesgo con el viento tan fuerte que ha estado haciendo”, señaló María Eugenia Reyes, residente de la zona.

El reblandecimiento del suelo provocado por las lluvias incrementa la vulnerabilidad del arbolado urbano, especialmente en ejemplares envejecidos o con daños estructurales previos.

Mientras los ciudadanos advierten sobre riesgos actuales y potenciales, los gobiernos municipales reportan las acciones preventivas implementadas antes del inicio del temporal.

El Ayuntamiento de Guadalajara informó que entre enero y junio realizó más de 9 mil acciones destinadas a disminuir los riesgos asociados a la temporada de lluvias.

Acciones preventivas frente al temporal

Entre ellas destacan labores de saneamiento urbano, limpieza de infraestructura pluvial, recolección de residuos, podas preventivas y derribo de árboles considerados de riesgo.

También reportó el retiro de aproximadamente mil 700 toneladas de desechos acumulados en canales, vasos reguladores y pasos a desnivel.

En Zapopan, autoridades municipales señalaron que desde el inicio del temporal, el pasado 15 de mayo, se han identificado 74 árboles con algún tipo de irregularidad, incluyendo ejemplares caídos o con riesgo de desplome.

Toneladas de basura aportan a las inundaciones en el AMG.(Juan Carlos Munguía)

Las colonias Constitución, Ciudad del Sol, Tabachines y El Vigía concentran el mayor número de reportes.

Entre las acciones implementadas destacan la liberación de vialidades, los acordonamientos preventivos y las evaluaciones fitosanitarias.

Una ciudad que sigue a prueba

Sin embargo, mientras las cifras oficiales muestran una intensa actividad preventiva, la percepción ciudadana es distinta.

Los socavones que aparecen en vialidades estratégicas, las inundaciones recurrentes en algunos sectores y los árboles que permanecen en condición de riesgo evidencian que el desafío no concluye con la llegada de brigadas o maquinaria. El temporal apenas comienza.

Guadalajara enfrenta, una vez más, el reto de equilibrar la expansión urbana con el mantenimiento de su infraestructura; de preservar un arbolado indispensable para combatir las altas temperaturas sin descuidar su monitoreo; y de reconocer que bajo el concreto persisten cauces naturales que no desaparecen por decreto.

Las lluvias ya no solo se miden en milímetros acumulados. También se reflejan en calles fracturadas, colonias vulnerables y servicios públicos sometidos a una presión creciente.

​Los socavones revelan la fragilidad del subsuelo urbano. Las inundaciones recuerdan que el agua siempre encuentra camino. Y la caída de árboles expone los desafíos que enfrenta una ciudad cada vez más densa frente a fenómenos meteorológicos más intensos.

El temporal apenas comienza.

La pregunta que Guadalajara deberá responder en los próximos meses sigue siendo la misma que resurge con cada temporada de lluvias: si la ciudad está preparada para resistir el peso del agua o si continuará reaccionando cuando las grietas —literalmente— ya se hayan abierto.


MC

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite