Al escuchar las detonaciones de arma de fuego, se interpuso sin pensarlo. Con su propio cuerpo protegió a una mujer y a su hijo de apenas un año de edad, evitando que las balas les arrebataran la vida. Ese acto de valentía le costó la suya y hoy es la razón por la que Brayan Daniel Ramírez Gutiérrez, de 21 años, es recordado por su familia y su comunidad como un héroe sin capa.
Conocido como “Che che”, Brayan era aficionado al fútbol y cada semana acudía a la cancha para convivir y disfrutar del deporte. Ese día, su presencia quedó marcada por un acto de valentía que permitió salvar dos vidas.
De acuerdo con su tío, José Luis Ramírez Mares, el testimonio de una persona que presenció los hechos fue clave para conocer lo ocurrido. Según relató, al escuchar las detonaciones Brayan reaccionó de inmediato y, sin conocer a las víctimas, cargó al menor y se colocó frente a él para protegerlo de los disparos, recibiendo los impactos que le arrebataron la vida en el lugar.
“Una persona nos comentó en cuanto llegaron las personas lo único que él hizo fue cargar al niño y voltearse fue lo único que alcanzó hacer, no era nada de él, era un niño de un año que estaba en el lugar equivocado, a la hora equivocada y mi sobrino fue el héroe, salvo dos vidas dando la de él”, contó.
José Luis señaló que cuando ellos arribaron a la cancha, el ataque ya había ocurrido y el sitio se encontraba casi vacío. Sin embargo, fue una de las personas que logró sobrevivir quien les narró lo sucedido y la forma en que Brayan actuó sin pensarlo.
“Nosotros cuando fuimos ya había pasado el suceso no había mucha gente pero la persona con la que salvó la vida comentó que es un héroe sin capa, ahora si que los héroes de esos no hay casi y los que hay se van muy pronto”, comentó.
Además del dolor por la pérdida, la familia expresó su indignación ante la falta de respuesta de las autoridades, a quienes acusaron de actuar únicamente después de que ocurren los hechos violentos.
El tío de Brayan también reconoció que, pese al miedo que se vive tanto en la comunidad como en el estado, las familias no tienen otra opción más que continuar con su vida diaria y salir adelante.
“Vivimos con miedo pero el miedo no lo es todo, tenemos que trabajar, tenemos que salir adelante y si vivimos con miedo es peor que vamos a hacer, no tenemos autoridades tenemos que trabajar y las autoridades son omisas aquí en el estado no hay autoridades la verdad”, expresó.
Brayan Daniel fue descrito como una persona sociable, cercana y querida por quienes lo rodeaban. Su ausencia comenzó a notarse incluso días antes del ataque, sin que su familia imaginara el desenlace.
Hoy, su nombre queda marcado no solo como una víctima más de la violencia, sino como el de un joven que, en cuestión de segundos, decidió proteger la vida de otros, aun a costa de la suya.