¿Cuáles son los restaurantes de Monterrey con mejores carnes asadas?

Monterrey es la capital indiscutible de la carne asada, y su oferta gastronómica ofrece desde asadores vanguardistas hasta los templos de la parrilla clásica.

Más allá de las cadenas comerciales, la ciudad esconde santuarios gastronómicos donde el fuego y la carne alcanzan el grado de arte. | Roberto Alanís
Monterrey, Nuevo León /

En Monterrey, encender el carbón no es una simple técnica de cocina, es un ritual. Por ello, cuando un turista o un regiomontano decide salir de casa para pagar por una carne asada, el nivel de exigencia es monumental.

Si buscas una experiencia gastronómica que justifique cada peso invertido, en MILENIO te presentamos los mejores santuarios de la carne, desde el lujo vanguardista hasta los clásicos inquebrantables.

Cuerno Calzada y el lujo contemporáneo de la parrilla

Nacido bajo el cobijo de Grupo Costeño, este recinto vino a redefinir el fine dining de asador en el norte del país. 

Ubicado en la exclusiva Calzada del Valle Alberto Santos 362, en San Pedro Garza García, Cuerno es el punto de encuentro ideal para cenas de negocios o celebraciones donde el ambiente vibrante y sofisticado es prioridad.

Su mérito radica en fusionar la cultura de cantina de alta gama con una calidad de carne indiscutible, lo que le ha valido reconocimientos internacionales.

  • Los cortes estrella: Un Rib Eye a la sal o un Asado de Tira ronda entre los mil 400 y 2 mil 500 pesos, dependiendo del gramaje y si eliges calidad Prime o Wagyu.
  • El imperdible: Para arrancar la velada es casi una obligación pedir los tacos de fideo seco con costilla, que promedian los 350 pesos.

Gallo 71 para quienes buscan exclusividad y ambiente

Hermano menor de La Nacional, pero con una actitud mucho más rebelde.

Gallo 71 se ha posicionado en la avenida José Vasconcelos 71 como uno de los espacios más cotizados del municipio sampetrino. 

Es el lugar perfecto para ver y ser visto; un sitio donde el diseño de interiores, la música impecable y la excelente mixología compiten por ser los protagonistas junto a los platillos.

Aquí el ambiente es cosmopolita, pero la carne mantiene el rigor regio. 

Un Filete al hueso o un jugoso Rib Eye te costarán entre mil 200 y mil 800 pesos. 

Sumando entradas como sus famosos betabeles asados o los tacos de atropellado, calcula un ticket promedio que va de los mil 500 a los 2 mil pesos por persona.

Cara de Vaca: El santuario del humo y la leña

Liderado por el chef Chuy Villarreal en Río de la Plata 448 (también en San Pedro), Cara de Vaca rompió el molde del clásico restaurante norteño de manteles blancos. 

Su enfoque es crudo, honesto y primitivo, dejando en claro que el fuego es quien manda en la cocina. 

Entrar a este lugar es oler a campo en medio de la ciudad, ya que utilizan exclusivamente leña de mezquite y encino para preparar casi todo su menú, respetando al máximo los jugos de cada corte.

Es un paraíso para el comensal moderno que disfruta de los vinos naturales y las atmósferas relajadas. 

Su indiscutible platillo estrella, el Asado de Tira cocinado a fuego lento, tiene un costo aproximado de 950 a mil 200 pesos. Acompañado de unos volcanes de atropellado, el gasto por persona rondará de mil a mil 500 pesos.

La Nacional, el puente entre lo clásico y lo moderno

Esta es la institución que le enseñó a la ciudad que la comida regional podía servirse con manteles largos. 

Con sucursales estratégicas en San Jerónimo, San Pedro y su icónico local en la avenida Madero en el Centro de Monterrey, fueron los pioneros en elevar la cocina cantinera a la alta gastronomía. 

Es la apuesta más segura para comidas familiares exigentes o turismo corporativo que no quiere fallar.

El Rib Eye a la sal es una garantía absoluta que oscila entre los mil 100 y mil 600 pesos. 

Su menú está lleno de joyas tradicionales excelentemente bien ejecutadas, como el chicharrón de Rib Eye y el lechón, promediando un ticket de mil 200 a mil 600 pesos por invitado.

Vernáculo y su homenaje a la abundancia del rancho

Del mismo grupo creativo detrás de Cara de Vaca, Vernáculo nació con la misión de dignificar la comida de los ranchos de Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila. Ubicado al interior de la plaza comercial Punto Valle, te permite vivir una inmersión total en la cultura ganadera del norte sin alejarte de la zona hotelera.

La carne asada aquí se sirve como en casa. Entre lo más destacado de su propuesta encontrarás:

  • La Aguja Norteña, el corte regio por excelencia, que se sirve en porciones bastante generosas por un precio de 650 a 900 pesos.
  • Acompañamientos imperdibles como tortillas de harina recién hechas y frijoles envenenados.
  • Un legendario lechón al ataúd que ayuda a promediar un ticket de 900 a mil 200 pesos por persona.

El Jonuco, el secreto mejor guardado de Apodaca

Para llegar a este tesoro hay que salir del radar habitual de San Pedro y viajar a la calle Abasolo 121, en el centro de Apodaca. 

El chef Hugo Guajardo creó este espacio en una antigua casona norestense para investigar y servir los ingredientes originarios de los 51 municipios del estado. 

Se aleja totalmente del glamour para ofrecer una experiencia purista con carne de libre pastoreo y un profundo trasfondo histórico.

Es un restaurante con alma donde un Rib Eye con costra de chicharrón o su aclamada Costilla Cargada al ataúd oscilan entre los 700 y mil 300 pesos. 

Su relación calidad-precio es excepcional; si le sumas unos empalmes de Zuazua de entrada, el ticket promedio va de los 800 a los mil 100 pesos. 

La elegancia tradicional de Los Hidalgos

Con presencia en la avenida Lázaro Cárdenas en San Pedro y Eugenio Garza Sada al sur de Monterrey, Los Hidalgos evoca la época de las grandes haciendas ganaderas. 

Aquí no hay fusiones extrañas ni modas pasajeras, sino un respeto total por el producto. 

Se especializan en cortes añejados y ofrecen un servicio de meseros de la vieja escuela que anticipan cada movimiento de la mesa, siendo el lugar predilecto para juntas directivas o aniversarios importantes.

Sus parrillas al centro de la mesa son majestuosas. Un Bife de Chorizo o una gruesa Costilla Cargada te costarán de 800 a mil 300 pesos. 

No puedes iniciar la velada sin unos tuétanos asados al carbón, promediando un gasto de mil a mil 400 pesos por invitado.

El Gran San Carlos y las comilonas de la familia regia

Ubicado sobre la avenida Ignacio Morones Prieto 2803, en la zona de la Loma Larga, El Gran San Carlos es una auténtica institución de la ciudad. 

Si buscas el sazón clásico, los cortes gruesos y ese inconfundible olor a humo que te transporta a un domingo familiar regiomontano, este es tu destino.

Para sacarle el mayor provecho a tu visita, te recomendamos pedir al centro:

  • Las tradicionales Agujas de Rib Eye o el T-Bone, que llegan en parrillas chisporroteantes a la mesa en un rango de 550 a 900 pesos.
  • El legendario Cabrito al pastor, especialidad de la casa que ronda los 600 pesos la orden.

Con estos clásicos, se logra un ticket bastante amigable de 700 a mil pesos por persona.

El Gaucho: La nostalgia inquebrantable del sur

Abierto en los años sesenta en el número 100 de la calle Arroyo Seco, El Gaucho lleva tantas décadas operando que, aunque sus raíces son sudamericanas, ya es considerado patrimonio cultural de Nuevo León. 

Ha sobrevivido a todas las tendencias manteniendo su receta intacta: porciones abundantes, un ambiente ruidoso y alegre para grupos grandes, y una parrilla que jamás se apaga.

La movida inteligente aquí es pedir la clásica Parrillada Mixta para compartir. 

Este festín incluye cortes de res, pollo, chorizo y mollejas, y te costará entre 800 y mil 200 pesos dependiendo del tamaño que elijas. 

Sumando sus célebres empanadas de carne y las papas soufflé, resulta ser la opción más rendidora del listado, con un gasto promedio de 500 a 800 pesos por persona.

El Gran Pastor es el emblema del cabrito y la carne asada

Hablar de la gastronomía regiomontana sin mencionar a El Gran Pastor es prácticamente imposible. 

Con sucursales icónicas como la de la avenida Gonzalitos, este lugar se ha consolidado a lo largo de las décadas como el gran anfitrión de la ciudad. 

Es el restaurante por excelencia para recibir a visitantes nacionales y extranjeros, ideal para comidas de negocios formales o celebraciones familiares donde la tradición manda.

Aunque su fama internacional se debe a su maestría con el cabrito, su manejo de la parrilla con cortes de res es de primer nivel. 

El ambiente es elegante pero profundamente arraigado a las costumbres del norte.

  • El plato fuerte: Un buen Rib Eye o una Aguja Norteña te costarán entre 600 y 900 pesos. Si decides irte por su legendario Cabrito al pastor, la orden ronda los 650 pesos.
  • El gasto promedio: Sumando unas buenas tortillas recién hechas, frijoles charros y bebida, calcula un ticket de 800 a mil 200 pesos por persona.

El sabor inconfundible y tradicional en Los Legendarios

Ubicado sobre la avenida Alfonso Reyes, Los Legendarios hace honor a su nombre manteniendo viva la esencia de la auténtica parrilla de barrio regiomontana, pero con instalaciones de primera. Es ese lugar al que vas cuando tienes un antojo honesto de carne asada, sin pretensiones ni fusiones experimentales, solo buen fuego, excelente servicio y un ambiente familiar que te hace sentir como en casa.

La calidad de su materia prima es indiscutible y sus porciones están pensadas para el comensal de buen diente. 

Un jugoso Bife de Chorizo o un T-Bone oscilan entre los 500 y 850 pesos. 

Para arrancar, sus quesos fundidos y los machitos son una parada obligatoria, logrando un consumo promedio bastante equilibrado que va de los 600 a los 900 pesos por invitado.

La herencia norestense vive en Asador Las Diligencias

Si lo que buscas es un rincón que evoque el sabor de las antiguas carreteras y los pueblos de Nuevo León, Asador Las Diligencias es la opción indicada. 

Es un restaurante que ha sabido ganarse el corazón de los locales gracias a su sazón casero y a que su parrilla respeta los tiempos y las técnicas clásicas de la región. 

Es un ambiente mucho más relajado, ideal para una comida de domingo o para curar el antojo de media semana.

Aquí la estrella es compartir al centro de la mesa. Sus parrilladas son generosas e incluyen cortes suaves, salchicha asada y cebollitas tatemadas, con precios que rondan entre los 700 y mil 200 pesos (ideales para tres o cuatro personas). 

Con unas buenas empalmes de entrada y sus tradicionales frijoles con veneno, el ticket promedio por persona resulta muy accesible, rondando entre los 500 y 800 pesos.

Noreste Grill y su exitosa apuesta por la accesibilidad familiar

Con presencia en prácticamente todos los municipios del Área Metropolitana y las plazas comerciales más importantes, Noreste Grill se ha convertido en el salvavidas oficial de las familias regias. 

Es la opción comercial más sólida cuando buscas un ambiente festivo, áreas de juegos para los niños y la garantía de que todos en la mesa encontrarán algo que les guste sin complicarse la vida.

Su modelo de negocio democratizó la carne asada de restaurante. Entre lo más pedido destacan:

  • Las parrilladas mixtas, que combinan arrachera, pollo y sirloin, perfectas para compartir y con un valor aproximado de 600 a 900 pesos por paquete.
  • Entradas clásicas y rendidoras como el queso flameado con chorizo o su chicharrón de Rib Eye.

Es una de las opciones más amigables con la cartera en esta guía, manteniendo un ticket promedio de 400 a 700 pesos por persona.

rga

  • Gael Aguilar
  • Próximo a ser Licenciado en Comunicación por la UANL. Trato de entenderle a la vida y en mis tiempos libres enseño inglés, redacto para MILENIO en Monterrey y conduzco televisión para medios independientes. Con la garra de los Tigres y aguerrido el corazón.

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