La comunidad LGBTQ+ está de luto. Gilda Love, considerada la drag queen más longeva de España y una de las grandes pioneras del transformismo en el país, falleció a los 100 años.
La noticia fue compartida por la asociación GAG LGTBIQA a través de sus redes sociales con un emotivo mensaje de despedida y, posteriormente, fue confirmada por la agencia EFE mediante fuentes cercanas a la artista.
"Lamentamos anunciar el fallecimiento de la muy querida Gilda Love", escribió la organización en una publicación de Instagram, donde decenas de personas expresaron sus condolencias y recordaron el legado de quien marcó la historia del espectáculo drag.
Gilda falleció por causas naturales debido a su avanzada edad a poco más de un mes de cumplir los 101 años de edad en Barcelona, lugar donde desarrollo su larga trayectoria artística.
¿Quién fue Gilda Love?
Detrás del personaje de Gilda Love estaba Eduardo Rondón, nacido en San Fernando, Cádiz, el 17 de marzo de 1926. Creció en una España marcada por la Guerra Civil y posteriormente por la dictadura de Francisco Franco, una época en la que la homosexualidad y cualquier expresión de diversidad sexual eran perseguidas y castigadas.
Tras realizar el servicio militar, decidió abandonar España y emigrar a París, ciudad que durante las décadas de 1950 y 1960 se había convertido en un refugio para numerosos artistas y miembros de la comunidad LGBTQ+. Fue allí donde descubrió el mundo del cabaret y el transformismo en el emblemático Madame Arthur, uno de los locales más importantes de la escena parisina.
Inspirado por la película Gilda (1946), protagonizada por Rita Hayworth, adoptó el nombre artístico de Gilda Love, personaje con el que iniciaría una carrera que se extendería por más de medio siglo.
¿Por qué Gilda Love se convirtió en un símbolo de resistencia LGBT+?
A finales de los años sesenta regresó a España y se instaló en Barcelona, ciudad donde encontró un ambiente más abierto para desarrollar su carrera artística. Muy pronto comenzó a actuar en El Cangrejo, uno de los cabarets más emblemáticos del barrio del Raval, conocido entonces como el Barrio Chino, espacio que se convertiría en el epicentro del transformismo barcelonés.
Durante décadas, Gilda Love se ganó el cariño del público gracias a un estilo elegante, humorístico y cercano. Sus espectáculos combinaban imitaciones, música y comedia, convirtiéndola en una de las artistas más queridas de la noche catalana. Su presencia sobre el escenario sobrevivió a profundos cambios sociales: desde los años de la dictadura hasta la consolidación de los derechos del colectivo LGBTQ+ en España.
Sin embargo, el paso del tiempo también estuvo marcado por dificultades económicas. En sus últimos años vivía con una pensión modesta y, pese a haber superado los 90 años, seguía aceptando presentaciones porque los escenarios continuaban siendo una parte esencial de su vida. Lejos de pensar en el retiro, defendía que actuar era lo que le daba energía para seguir adelante.
¿Qué cuenta el documental Cantando en las azoteas sobre su vida?
Su historia cobró una nueva dimensión en 2022, cuando el director Enric Ribes estrenó el documental Cantando en las azoteas. La película no solo repasa su trayectoria artística, sino que muestra su lado más íntimo: la soledad, las dificultades económicas y la relación que construyó con Hannah y su hija Chloe, quienes terminaron convirtiéndose en la familia que nunca pudo formar.
El documental recibió una nominación a Mejor Documental en los Premios Gaudí y obtuvo el Premio Arrebato de No Ficción en los Premios Feroz, acercando la historia de Gilda Love a una nueva generación.
Más allá de su carrera como transformista, Gilda Love se convirtió en un símbolo de resistencia. Vivió una época en la que expresar libremente la identidad de género o la orientación sexual suponía un enorme riesgo, pero nunca abandonó los escenarios. Su legado abrió camino para que nuevas generaciones de artistas drag encontraran espacios de mayor libertad y reconocimiento.
¿Cuál es legado que deja Gilda Love?
Tras conocerse su fallecimiento, diversas figuras y organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos LGBTQ+ lamentaron la pérdida de Gilda Love y destacaron su legado artístico y humano. En su ciudad natal, San Fernando, incluso existe el Premio Gilda Love, un reconocimiento que distingue a personas y colectivos por su labor en favor de la diversidad y la inclusión.
Con su partida, el transformismo español despide a una de sus figuras más emblemáticas. Sin embargo, su historia continúa viva a través de su legado artístico, de quienes siguieron sus pasos y de un documental que permitió preservar la memoria de una mujer que convirtió el escenario en un espacio de libertad.
M. R.