Tras varios meses en que se mantiene el interés por construir un estacionamiento, comunidad estudiantil y padres de familia del CBTiS 222, mantienen las mantas para detener la edificación, pues destacan que no son "terrenos ociosos", sino espacios del plantel y áreas verdes para los escolares de nivel medio superior.
Con mantas colocadas en el exterior de la escuela, mantienden su postura, que se dio a conocer desde junio pasado, ya que se trata de un terreno que alberga una cancha de fútbol.
"Negamos rotundamente que las áreas se encuentren desperdiciadas", se destacó.
Los espacios se utilizan diariamente en actividades académicas, deportivas, culturales, cívicas y de convivencia, que son indispensables para los escolares. A diferencia de otros espacios, la cancha está habilitada con algunos enceres y cuenta con pasto natural.
A semanas de que se confirmó el interés de construir el estacionamiento para deshagorar las inmediaciones del bulevar Felipe Ángeles, a la altura del Hospital General de Zona No. 36, de IMSS, la postura de la comunidad educativa se mantinenen y los estudiantes continúan utilizando el espacio.
En las afueras del plantel, los docentes resguardan sus unidades tanto en el espacio habilitado al interior como debajo de los puentes vehículares que se encuentran sobre el bulevar. Sin embargo, el mayor conflicto vehicular se genera por la presencia del ambulantaje que se encuentra justo a un costado de la escuela, y que invade las banquetas de la unidad hospitalaria; mientras que familiares de personas internadas aguardan en las zonas aledañas.
El Hospital General cuenta con dos pisos de estacionamiento al interior del inmueble, pero se destinan para trabajadores y personal médico, así como el área de emergencias.
Las peticiones de no construir el estacionamiento fue respaldada por la comunidad escolar, aunque se mantienen aún en el sigilo de que se deseche la posibilidad, pues el plantel puede crecer en sus espacios deportivos que son para los escolares.
El aumento de vehículos en la zona se registró en reciéntes años, luego de la llegada del comercio ambulante a la zona, pues con la puesta en marcha del hospital se ofrecieron productos que van desde alimentos hasta enceres para aseo personal. En un recorrido se detectó que quienes venden sus productos, también estacionan sus unidades a un costado.