La paternidad en México se vive, en la mayoría de los casos, bajo el mismo techo que las hijas y los hijos, pero también entre jornadas de trabajo, cuidados cotidianos, comidas compartidas, conversaciones escolares y apoyos económicos para quienes viven en otro hogar.
Con motivo del Día del Padre, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) difundió un retrato de la paternidad en el país, en el que destaca que ocho de cada 10 papás con hijas e hijos menores de edad vivían con ellos en la misma vivienda.
Paternidad en México
De acuerdo con el instituto, en México había 18.4 millones de hombres de entre 15 y 60 años que habían tenido al menos una hija o hijo nacido vivo, lo que equivale prácticamente a la mitad de los hombres en ese rango de edad.
Dentro de ese universo, 13.1 millones eran padres de hijas e hijos menores de 18 años y, de ellos, 80.7 por ciento compartía el mismo hogar con sus descendientes, mientras que 24.8 por ciento tenía al menos una hija o hijo que no habitaba con ellos.
Las estadísticas muestran que la presencia paterna no sólo se mide por vivir en la misma casa, sino también por las formas en que los padres participan en la vida diaria de sus hijas e hijos, desde las muestras de afecto hasta los momentos de convivencia durante la comida o las pláticas sobre la escuela.
Entre los papás que viven con sus hijas e hijos, 95.8% dijo demostrarles afecto, 90.7% compartía alguna comida durante el día y 85% platicaba con ellos sobre sus amistades o compañeras y compañeros de escuela.
La fotografía también permite ver cómo se involucran los padres desde los primeros días de vida de sus hijas e hijos, pues el 95.5 por ciento dijo haber estado pendiente de los cuidados durante el primer mes de vida, 91.7% acompañó las consultas prenatales y 91.6% estuvo presente durante el nacimiento de su última hija o hijo nacido vivo.
Sin embargo, la participación baja cuando se trata de cuidados más directos y cotidianos. El Inegi reportó que 86.6% apoyó para dar de comer o beber a sus hijas e hijos, mientras que 75.8% participó en tareas como bañar, asear, vestir o arreglar.
Paternidad y trabajo; así es tener una familia con el mundo laboral
El instituto también perfiló la condición laboral de los padres, al señalar que había 13 millones de padres ocupados y con prestaciones laborales, aunque el acceso a beneficios vinculados directamente con los cuidados seguía siendo limitado.
De ese grupo, 52.4 por ciento tenía acceso a servicios médicos, 27.4 por ciento contaba con licencia para cuidados paternos y apenas 20.7 por ciento disponía de servicios de guardería.
Los datos laborales muestran que la paternidad también se cruza con las condiciones de empleo. Información del Censo 2020 señala que 18.4 millones de padres formaban parte de la Población Económicamente Activa y, entre ellos, 97 por ciento estaba ocupado.
La mayoría trabajaba como asalariado, aunque no todos contaban con las mismas garantías. De acuerdo con el Inegi, 71 de cada 100 padres ocupados eran asalariados, 22% trabajaba por cuenta propia, cuatro por ciento era patrón o empleador y tres por ciento trabajaba sin recibir sueldo.
Entre los padres asalariados, 64% recibió alguna prestación laboral, mientras que 36% no tuvo acceso a ese tipo de beneficios. Las prestaciones más comunes fueron aguinaldo, servicio médico, vacaciones con goce de sueldo, ahorro para el retiro, licencia o incapacidad con goce de sueldo, crédito para vivienda y reparto de utilidades.
El Inegi también dio cuenta de los 2.4 millones de padres que no viven con todas sus hijas e hijos, pero mantienen algún tipo de apoyo; de los cuales, 66.2% aportaba sustento económico o en especie.
Entre quienes daban ese apoyo, 32.9% cubría la mitad de las necesidades, 27.1% aportaba más de la mitad, 18.3% menos de la mitad y 17.6% la totalidad de los gastos.
Otro dato que ayuda a dimensionar el perfil de los padres en México proviene del Censo 2020, según el cual 21.2 millones de hombres de 15 años y más se identificaron como padres de al menos una hija o hijo que vivía en la misma vivienda, con una edad promedio de 45 años.
Por grupos de edad, 26 por ciento de los padres tenía entre 40 y 49 años, 25% entre 30 y 39, 35 por ciento más de 50 años, 13 por ciento entre 20 y 29 años y uno por ciento entre 15 y 19 años.
En escolaridad, la mayoría de los padres identificados en la vivienda tenía educación básica, con 56%; 21% contaba con educación media superior; 19% con estudios superiores, y cuatro por ciento no tenía escolaridad.
RM