En Altamira, una historia de solidaridad y esperanza se escribe a cuatro patas. Diez pequeños perritos, que llegaron al mundo en condiciones difíciles, hoy crecen sanos, protegidos y listos para comenzar una nueva etapa. Con la intervención de la Dirección de Bienestar Animal del Gobierno de Altamira, así como al apoyo de ciudadanos y empresas solidarias, estos cachorritos se encuentran bajo resguardo, recibiendo cuidados y atención mientras esperan encontrar un hogar definitivo donde sean amados y protegidos.
¿Cuántos perritos están en adopción y cómo se encuentran actualmente?
Son diez cachorritos los que actualmente están en proceso de adopción: siete hembras y tres machos. Todos ellos permanecen bajo el cuidado de Bienestar Animal, donde han recibido atención básica, alimentación adecuada y vigilancia constante para asegurar su sano desarrollo. Los pequeños crecen fuertes, activos y llenos de energía, reflejo del esfuerzo conjunto por brindarles un inicio de vida digno, a pesar de haber nacido en un entorno vulnerable.
¿De dónde provienen estos cachorros?
Los perritos son hijos de una perrita comunitaria que fue resguardada oportunamente y trasladada a un centro de rehabilitación. Ahí, la madre recibió atención y protección durante una etapa crucial, lo que permitió que sus cachorros nacieran y crecieran en condiciones seguras. Esta acción evitó que los animales quedaran expuestos a los riesgos de la calle y demuestra la importancia de atender a tiempo los casos de animales en situación de abandono.
La importancia de la adopción responsable
La Dirección de Bienestar Animal del Gobierno de Altamira impulsa no solo la adopción, sino la adopción responsable. Esto significa que se dará seguimiento para asegurar que los futuros dueños sean personas comprometidas, responsables y conscientes del cuidado que implica integrar a un animal a la familia. El objetivo es garantizar que cada lomito llegue a un hogar digno, donde reciba amor, atención médica, alimentación y un entorno seguro a lo largo de su vida.
Asimismo, se reconoce el apoyo de ciudadanos y empresas que han colaborado con el resguardo temporal y la promoción de la adopción responsable, demostrando que el bienestar animal es una tarea compartida que fortalece el tejido social y fomenta valores como la empatía y el respeto por la vida.
Estos diez cachorritos no solo buscan una casa, buscan una familia que les ofrezca un futuro mejor y la oportunidad de crecer rodeados de cuidado y cariño.