Un total de 60 personas privadas de la libertad, provenientes de 11 Centros Estatales de Prevención y Reinserción Social (Cepreresos) de Guanajuato, participan en la segunda edición del proyecto Artesanos Nuevo Comienzo, en el marco de la Feria Estatal de León 2026, con la elaboración de más de mil piezas artesanales que se ponen a la venta al público.
Las personas internas no se encuentran físicamente en el recinto ferial, ya que permanecen en reclusión en los distintos centros penitenciarios del estado; sin embargo, su trabajo es exhibido y comercializado mediante módulos atendidos por personal de apoyo. Esta dinámica forma parte de una estrategia de reinserción social orientada al autoempleo y a la generación de ingresos para sus familias.
Las artesanías corresponden principalmente a artículos de cuero, madera, textiles y tejido. Durante 2025, este programa logró la comercialización de 2 mil 660 productos en ferias municipales del estado, con un promedio superior a 240 piezas por cada centro participante.
Para 2026, la red productiva ya involucra al 100 por ciento de los Cepreresos de Guanajuato, con el objetivo de mantener e incrementar el volumen de ventas, así como fortalecer los procesos de capacitación laboral y reinserción económica de las personas privadas de la libertad.
De acuerdo con Miriam Sánchez, representante de la Dirección General del Sistema Penitenciario, en el proyecto participan hombres y mujeres de los once centros penitenciarios del estado.
“Estamos presentando artesanías de hombres y mujeres que conforman el sistema penitenciario. Estos son once centros, y de estos centros vienen trabajos como crochet, pasta francesa, artículos en madera, tanto de cocina como muebles, así como cuadros, litografías y pinturas al óleo”, explicó.
La funcionaria detalló que la elaboración de las piezas es resultado de procesos de capacitación formal.
“Los centros penitenciarios tienen cursos; el IECA es quien les da estos cursos para que ellos puedan elaborar todas estas artesanías. A veces se preparan con dos o tres días de anticipación y también pueden realizar pedidos especiales, dependiendo de la artesanía que se solicite”, señaló.
Sobre los tiempos de producción, precisó que estos varían según el tipo de artículo.
“Por ejemplo, las plumas, las chicas pueden hacer hasta 200 en un día, siempre que tengan el insumo, mientras que una muñequita de crochet puede tardar alrededor de tres horas en elaborarse, dependiendo del modelo en el que se inspiren”.
En cuanto a los precios, indicó que los productos se ofrecen “desde 15 pesos hasta 3 mil pesos, dependiendo del material y el nivel de detalle”.
Respecto al objetivo central del programa Artesanos Nuevo Comienzo, Miriam Sánchez subrayó que se busca transformar el aprendizaje en una fuente real de ingresos.
“Lo que queremos es que las habilidades que ellos aprenden dentro del sistema puedan explotarlas y hacerlo ver ya de una manera palpable. Hemos logrado que, en lugar de que las personas en reclusión pidan dinero a sus familias, ahora ellos puedan brindarles un apoyo económico”.
Añadió que los recursos obtenidos por las ventas se canalizan directamente a los familiares de las personas internas.
“Todos los artículos que se venden, el dinero va directamente hacia las familias. Tenemos inventariados los productos y sabemos a qué familiar corresponde el ingreso cuando se realiza la venta”, concluyó.