Tras salir a la luz la detección de 83 niños de los Cendis de Nuevo León con altos niveles de plomo en su sangre, el doctor Juan Manuel Valdemar Larrañaga consideró que la autoridad estatal debe realizar pruebas en todo el sistema educativo del nivel básico para descartar que existan más infantes afectados por esta sustancia.
En entrevista para Telediario Radio con Luis García, el especialista calificó la problemática como muy seria y trascendental, por lo que urgió a que los estudios se extiendan a otras escuelas para conocer la verdadera magnitud de la situación.
"Totalmente de acuerdo (en que se realicen pruebas en todo el sistema educativo básico), el problema es muy serio y muy trascendental (...) se tiene que tomar de una manera responsable con un rigor científico, hacer un muestreo y ver por qué. Yo me enfocaría mucho en el 90%, porque el 90% en esta escuela tienen valores normales de plomo, ¿y por qué nada más el 10% tiene valores altos?", cuestionó Valdemar Larrañaga.
"Entonces, hay que hacer un estudio y hacer un muestreo estadístico simple, ya sea estratificado o sistemático por conglomerados, y hay que hacerlo con mucho rigor científico porque el problema así lo amerita", explicó el especialista.
El lavado de manos, una defensa clave
Al igual que otros especialistas en medicina, el doctor sostuvo que la detección de plomo en infantes responde a causas multifactoriales.
Sin embargo, resaltó que la higiene juega un papel fundamental para evitar que esta sustancia ingrese al organismo de los menores, ya que en este sector de la población es muy común llevarse las manos u objetos a la boca.
"Es un problema que la Organización Mundial de la Salud, desde el 2022, y los Centros de Control de Enfermedades de los Estados Unidos siempre han mencionado: la higiene personal juega un papel crítico en la intoxicación de plomo, y no nada más en plomo, sino en cualquier contaminante", detalló.
El especialista recordó la importancia de seguir el protocolo adecuado (de al menos 40 segundos) al momento de ir al lavabo.
"Se hacen los siete movimientos del lavado; eso garantiza, y está comprobadísimo, que cualquier niño haciéndolo de esta manera, rompemos esa vía de mano-boca que es la vía principal de intoxicación de plomo. Se reducen los valores de plomo cuando menos cinco microgramos cada 30 días, está probado desde el 2022", añadió.
Finalmente, el experto concluyó que en las escuelas regiomontanas también se podrían adaptar prácticas de higiene implementadas con éxito en países como Rusia y Japón, en donde los alumnos cambian de calzado antes de entrar a los salones de clases, evitando así ingresar los contaminantes de la calle.
rga