Ante el crecimiento acelerado de la inteligencia artificial, la Iglesia Católica hizo un llamado a no perder de vista a la persona y su dignidad, al advertir que la tecnología debe ser una herramienta para ayudar al ser humano y no sustituirlo.
Durante la conferencia magistral Magnifica Humanitas, monseñor Lucio Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación del Vaticano, explicó que la nueva encíclica del Papa León XIV busca reflexionar sobre cómo protegernos en la era digital.
Señaló que, más allá del avance tecnológico, el principal reto es conservar la humanidad en un mundo donde la inteligencia artificial está transformando la forma de vivir, trabajar y relacionarse.
“No es una encíclica sobre la inteligencia artificial, sino sobre la persona humana, sobre la dignidad de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial”.
Aseguró que es un error pensar que la inteligencia artificial es completamente neutral, ya que detrás de cada herramienta existen decisiones tomadas por personas.
“La tecnología no es en absoluto y nunca neutra, porque siempre tiene una intención, un desarrollo y consecuencias”.
Asimismo, hizo un llamado a no depender por completo de estas herramientas, especialmente entre los jóvenes, pues advirtió que un uso excesivo puede afectar la creatividad, la capacidad de investigar y el pensamiento crítico.
Finalmente, insistió en que la inteligencia artificial debe servir para apoyar a las personas y no para reemplazar aquello que las hace humanas, como la capacidad de pensar, crear, decidir y relacionarse con los demás.
grt