El combate al lirio acuático en la presa Endhó debe reforzarse, pues la temporada ocasiona que aumente la cantidad de plaga y las acciones emprendidas hasta ahora no son suficientes para aminorar la problemática, señalaron habitantes de zonas ribereñas.
Los habitantes señalaron que las autoridades federales presumen avances en el retiro del lirio, como sucedió recientemente con Alicia Bárcena, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), quien informó que se habían retirado ya 110 mil metros cúbicos de lirio, pero acotaron que es una cifra que representa un avance menor en comparación con la extensión del embalse.
Sostuvieron que se deben emprender medidas eficaces para evitar su propagación, pues con el aumento en los niveles de la presa por las descargas residuales del Valle de México y su zona metropolitana, el lirio está saliendo del cuerpo de agua y avanzando aguas abajo, hacia las comunidades de Tezontepec de Aldama y otros municipios aledaños, expandiendo la contaminación de esta plaga.
Así, dijeron, lejos de solucionarse la problemática sólo se agrava más, pues ahora serán más cuerpos de agua en la región los que presentarán afectaciones por esta plaga que se nutre de contaminantes y en la que abunda el mosco cúlex, una de las principales quejas de los pobladores.
Expresaron que dos de las tres máquinas trituradoras presentan problemáticas y salen de funcionamiento constantemente, lo que reduce de manera significativa el combate a esta plaga, que se extiende más en esta temporada la planta y termina invadiendo zonas que ya se habían atendido durante varias semanas.
Pidieron que se intensifiquen las tareas de retiro y trituración y para ello solicitaron más equipo especializado que atienda la demanda, y entre ellos se encuentra el buque que el gobierno federal asignaría a la zona.
Y requirieron además que se tomen en cuenta las propuestas ciudadanas, pues recriminaron que a pesar de las reuniones constantes no hay acciones que reflejen las peticiones de reducción de flujos o contaminantes hacia el embalse.
Campaña permanente
Con el Plan Maestro de Recuperación de la Presa Endhó, el Gobierno de México, a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), mantiene una campaña de fumigación permanente. Se trata de una estrategia que busca mitigar los riesgos a la salud pública en la región ribereña, definida históricamente por la contaminación del cuerpo de agua y la proliferación de fauna nociva.
El programa respectivo inició desde el 1 de mayo y opera bajo un esquema de cobertura continua para controlar al mosquito Culex, tanto en su etapa larvaria como en edad adulta. Hasta la fecha, con las diversas aplicaciones en las comunidades, se han fumigado más de 20 mil hectáreas al 17 de junio y más de 9 mil viviendas en beneficio de 27 mil habitantes.
Las evaluaciones entomológicas basadas en evidencia técnica confirman que las aplicaciones periódicas y sistemáticas logran su objetivo. Los monitoreos biológicos registran una reducción drástica de casi el 50 por ciento en las poblaciones del insecto en todas sus etapas de desarrollo:
Así, en la fase larvaria, la densidad promedio descendió notablemente de 180 a 95 larvas por metro cuadrado, de acuerdo con los cinco puntos de muestreo técnico establecidos.
En las comunidades ribereñas, en la etapa adulta, las evaluaciones en 34 puntos de monitoreo reportaron una caída de la población en la fase adulto, de un promedio de 143 a 76 ejemplares por trampa.
Esta tendencia a la baja valida la continuidad de los ajustes operativos en el territorio y demuestra que la periodicidad y constancia de las brigadas actúan como un cerco epidemiológico eficaz en beneficio directo de la salud pública local.
El carácter permanente y sistemático de los trabajos se refleja en el avance por ciclos de aplicación en las localidades de mayor incidencia.
En las intervenciones más recientes, en la séptima fase, las medidas se han aplicado en las siguientes comunidades: Benito Juárez, El Retiro, General Pedro María Anaya, Gran Manzana 1, Gran Manzana 2, Gran Manzana 3, Julián Villagrán, La Ermita, La Loma, Michimaloya, San Francisco Bojay Colonia y San Francisco Bojay Pueblo.
También, en San Gabriel, San Mateo La Curva, San Miguel de las Piedras 1ª y 2ª Sección, San Pedro Nextlalpan, Santa Ana Ahuehuepan, Santa María Daxtho, Santa María Michimaltongo Colonia, Santa María Michimaltongo Pueblo, Tepetitlán Cabecera Municipal, Xijay de Cuauhtémoc y Xiteje de Zapata.
Durante la sexta etapa se cubrió a las siguientes comunidades: Santa Ana Ahuehuepan, Michimaloya, Santa María Daxtho, Xijay de Cuauhtémoc, San Pedro Nextlalpan, Benito Juárez, Julián Villagrán, San Francisco Bojay Colonia, General Pedro María Anaya, San Mateo La Curva, La Loma, La Ermita, San Gabriel, Santa María Michimaltongo Pueblo, El Retiro y Xiteje de Zapata.
En la quinta, se abarcó a: Santa María Michimaltongo Colonia, San Francisco Bojay Pueblo, San Miguel de las Piedras (1ª y 2ª Sección), Tepetitlán Cabecera Municipal, Gran Manzana (1, 2, 3 y 4), La Malinche Segunda Sección, Atengo y 16 de Enero Segunda Ampliación.
Para garantizar la efectividad del cerco a largo plazo, Conagua ejecuta de forma complementaria aspersiones en el propio espejo de agua de la presa, acumulando cuatro fases completas que cubren más de dos mil hectáreas críticas.
La estrategia técnica combina equipamiento de termonebulización, tecnología ULV (Ultra Bajo Volumen) y aspersión manual en interiores de viviendas. La periferia y las zonas pantanosas o de difícil acceso son tratadas por aire con drones de última generación.
La Conagua certifica rigurosamente que todos los insumos químicos aplicados cumplen de forma estricta con las Normas Oficiales Mexicanas (NOM). Así, se asegura la inocuidad para la población civil y se garantiza un bajo impacto en el ecosistema circundante.
La estrategia integral también reporta avances significativos en la eliminación del hábitat reproductivo del mosquito. Datos técnicos y satelitales validados por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) confirman que la superficie afectada por el lirio acuático se redujo en más de un 50 por ciento, pasando de 900 hectáreas en octubre de 2025 a 400 hectáreas en junio de 2026.
Este descenso responde a la extracción mecánica de 105 mil metros cúbicos de maleza con el despliegue de maquinaria pesada y personal especializado, cuya plantilla técnica en breve será incrementada.