Al caminar por las calles seguramente te has encontrado con alguna casa cuya barda tiene pedazos de vidrio o botellas rotas en la parte superior, una práctica que durante muchos años formó parte del paisaje de distintas colonias de México.
Aunque actualmente ya no se perciben tanto, estos fragmentos de vidrio todavía permanecen en algunas construcciones antiguas. En MILENIO te contamos por qué comenzaron a colocarse sobre las bardas, cuál era su función y cómo surgió esta peculiar práctica.
¿Por qué se colocaban vidrios rotos en las bardas de las casas?
Durante gran parte del siglo XX, colocar pedazos de vidrio en la parte superior de las bardas fue una medida de seguridad que usaban los dueños para proteger sus viviendas y prevenir que personas se saltaran para poder allanar su hogar. Era una alternativa a las medidas de seguridad más costosas.
Esta práctica podía encontrarse tanto en zonas rurales como en sectores urbanos y semiurbanos. Para instalarla, se incrustaban fragmentos de botellas o cristales sobre cemento fresco, dejando las partes afiladas expuestas para dificultar que alguien pudiera escalar el muro.
Su principal función era mantener alejados a posibles intrusos. La presencia visible de los cristales advertía del riesgo de sufrir cortaduras al intentar cruzar la barda, por lo que funcionaba como una barrera de seguridad sin requerir electricidad ni vigilancia constante.
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¿Cuáles eran las ventajas del vidrio roto en las bardas?
El uso de cristales rotos se extendió como una alternativa sencilla para proteger propiedades, pues permitía aprovechar materiales disponible sin instalar sistemas de seguridad más complejos o costosos. Con el tiempo, múltiples casas adoptaron ésta medida hasta que se volvió algo común de ver por las calles de México.
Entre sus principales ventajas destaca que:
- Era económico: podían reutilizarse botellas y otros vidrios que normalmente eran desechados.
- Su instalación era sencilla: los fragmentos se fijaban directamente sobre el cemento.
- Servía como advertencia.
- No necesitaba electricidad: a diferencia de alarmas o cercas eléctricas, funcionaba de manera permanente sin energía.
- Requería poco mantenimiento: una vez que el vidrio quedaba sujeto al cemento, podía permanecer durante años.
¿Por qué dejó de usarse esta práctica en muchas viviendas?
Con el paso del tiempo comenzaron a utilizarse otras medidas para proteger las viviendas, como cámaras de videovigilancia o incluso bordes puntiagudos hechos con herrería, modernizando la idea original de las botellas.
Otro factor es el peligro que representan los cristales. Niños, mascotas, aves, vecinos o trabajadores pueden entrar en contacto accidentalmente con ellos y sufrir lesiones. Aunque su uso ha disminuido, esta medida todavía puede encontrarse en algunos lugares.
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