Para una generación que creció conectada a internet y acostumbrada a relacionarse con personas de distintos países, aprender inglés ya no representa solamente cumplir con una materia escolar. El idioma puede marcar la diferencia al momento de buscar oportunidades académicas y profesionales fuera de México.
Intercambios, programas de doble titulación, becas, pasantías y empleos en compañías internacionales forman parte de las alternativas que atraen a estudiantes que buscan ampliar sus horizontes. En muchos de estos espacios, comunicarse con fluidez en inglés es una habilidad necesaria para participar y aprovechar las oportunidades disponibles.
La transformación también está modificando las expectativas sobre lo que significa dominar el idioma. Ya no basta con conocer reglas gramaticales: comprender una conferencia, expresar una opinión, trabajar en equipo y desenvolverse en un ambiente multicultural son capacidades que adquieren mayor relevancia.
El inglés como herramienta para competir fuera de México
La importancia del idioma está relacionada con un mercado académico y laboral cada vez más conectado. Un estudiante puede cursar parte de su formación en México y continuarla en otro país, colaborar en un proyecto internacional desde su universidad o aspirar a un puesto en una compañía donde el inglés sea la lengua de trabajo.
Michelle Cripps, directora de Gestión de Canales para las Américas de ETS, explicó que esta realidad fue considerada en la actualización del TOEFL iBT, cuya evaluación busca acercarse a situaciones de comunicación que los estudiantes pueden encontrar en instituciones de educación superior.
El examen contempla habilidades de lectura, escucha, expresión oral y escritura, además de situaciones en las que los estudiantes deben comprender información y comunicar sus ideas con claridad.
Desde enero de 2026, el TOEFL iBT utiliza una escala de puntuación de 1 a 6 alineada con el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas. Durante un periodo de transición de dos años, los resultados también incluyen una puntuación comparable con la escala anterior de 0 a 120.
Prepararse antes de necesitar una certificación
El interés por medir el nivel de inglés también comienza en etapas más tempranas. Familias e instituciones educativas buscan conocer el avance de los estudiantes antes de que llegue el momento de solicitar una admisión universitaria, una beca o una experiencia académica internacional.
Según datos proporcionados por ETS, 18 por ciento de las personas que utilizaron materiales oficiales de preparación obtuvo resultados superiores a los que esperaba alcanzar. Entre quienes recurrieron a otras alternativas o no utilizaron recursos especializados, el porcentaje se ubicó entre 12 y 14 por ciento.
Más que funcionar únicamente como preparación para un examen, las evaluaciones pueden servir para identificar fortalezas y áreas de oportunidad. Esto permite que los estudiantes conozcan su progreso y establezcan objetivos concretos durante su formación.
Una generación con aspiraciones más globales
El cambio en la percepción del inglés ocurre mientras los jóvenes tienen acceso a más información sobre universidades, programas académicos y oportunidades profesionales en otros países. La distancia geográfica dejó de ser una barrera tan determinante para conocer opciones de formación o buscar experiencias fuera de México.
ETS señala que más de 13 mil instituciones de educación superior en más de 160 países aceptan resultados del TOEFL iBT, aunque cada institución establece sus propios requisitos de admisión.
Para los estudiantes mexicanos, el dominio del inglés puede representar así algo más que una certificación en el historial académico. Es una herramienta para desenvolverse en espacios donde las fronteras tienen cada vez menos peso y donde la capacidad de adaptarse, colaborar y comunicar ideas puede abrir nuevas posibilidades.
JCM