Tras el anuncio del cierre definitivo de operaciones de Selva Mágica, el Zoológico Guadalajara informó que el predio que ocupaba el parque de diversiones ya fue recibido nuevamente por el organismo y mantendrá su vocación recreativa, educativa y familiar.
A través de un comunicado, el Zoológico Guadalajara señaló que continúa operando con normalidad, en sus horarios habituales y con todas sus atracciones, experiencias y servicios disponibles para los visitantes.
El organismo reconoció el lugar que Selva Mágica ocupa en la memoria de generaciones de familias tapatías y explicó que, ante el cierre del parque, comenzó un proceso de análisis sobre el futuro del espacio, el cual, advirtió, será extenso.
Precisó que el terreno que durante años estuvo en renta a la empresa SECOEN S.A. de C.V., mediante un contrato administrativo, fue recibido nuevamente por el Zoológico Guadalajara.
Aunque todavía no existe un proyecto definido, el organismo adelantó que iniciará una etapa de estudios, proyección y diseño para determinar el mejor aprovechamiento del predio. La intención, señaló, es generar nuevas experiencias de diversión, aprendizaje y convivencia para las familias.
El Zoológico Guadalajara destacó que el espacio conservará íntegramente su vocación recreativa, educativa, familiar y de conservación, por lo que consideró el cierre de Selva Mágica como una oportunidad para ampliar su oferta.
El organismo recordó que durante sus 38 años de historia se ha consolidado como un centro de conservación de vida silvestre reconocido internacionalmente y que opera con autonomía y recursos propios, bajo la conducción de su Consejo de Administración.
Finalmente, aseguró que informará de manera oportuna los avances sobre el proyecto que se determine para el predio y afirmó que buscará mantener los estándares de calidad que sus visitantes esperan.
Usuarios lamentan cierre
Después de 38 años, Selva Mágica cerró sus puertas en Guadalajara, y con ello se apagó un espacio que formó parte de la infancia de generaciones de familias tapatías.
“Es muy triste ya no voy a poder llevar a mi hija, tengo un hijo más grande y a él sí lo pude llevar, pero pues también ya no era tan atractivo, muchos juegos estaban siempre en mantenimiento, pagabas y pues ya no te convenía estar pagando el pase completo si no podías tener acceso”, compartió Diana Haro.
Otros visitantes también recuerdan las limitaciones que enfrentó el parque en sus últimos años, aunque conservan una experiencia positiva.
“Sí tengo recuerdos fui muy poco este la vez que fui me tocó que muchas atracciones estaban fuera de servicio y a poco se podía subir pero fue muy entretenido la verdad buenos recuerdos”, dijo Carlos.
Para muchas familias, Selva Mágica representó un espacio de convivencia entre padres e hijos.
“Me da tristeza porque realmente muchos niños iban a convivir con su familia era una convivencia sana entonces era muy divertido ver como todos los niños iban a jugar que se iban a la parte de plaza sésamo y cosas así entonces cuando yo llegaba a ir me divertía bastante y se da bastante tristeza”, dijo Harry.
Frente a la caída en la afluencia de visitantes, hay quienes consideran que el cierre era una decisión ya inevitable.
“Yo creo que fue algo que los orillaron hacer eso ya que pues sí ya la gente cada vez iba menos y pues sí se me hace algo feo la verdad porque quedan bonitos recuerdos no de las instalaciones pero pues sí yo creo que los orillaron a hacer eso por falta de gente”, señaló Solvia Lomas.
Con el cierre de Selva Mágica, Guadalajara despide un espacio que, por casi cuatro décadas, fue punto de encuentro y recreación para cientos de familias tapatías.
MC