La PrepaTec Monterrey se prepara para presentar el musical Cenicienta, donde el clásico cuento de hadas llega al escenario con un mensaje que va más allá de la fantasía, los sueños sí se cumplen.
Para Bárbara Treviño, la obra busca dejar una enseñanza clara en cada espectador, como lo es creer en uno mismo y no dejar de luchar por aquello que se desea.
“Te invita a siempre creer en ti, a que nunca dejes de creer en ti, y a que todo lo que tú te propongas en esta vida es posible”, expresó la directora general del musical.
Además del espectáculo artístico, el proyecto también representa una experiencia de transformación personal para los alumnos que forman parte de la producción.
Treviño destacó que este tipo de montajes permiten a los jóvenes desarrollarse más allá del escenario, fortaleciendo habilidades personales y emocionales que impactan en su crecimiento.
El desarrollo del musical ha significado un importante reto en distintos niveles, desde una producción musical clásica con orquesta completa, hasta cambios escenográficos y transformaciones de vestuario en plena función.
“Todo está musicalizado. Entonces, todo tiene que quedar exactamente en el momento que tiene que suceder”, explicó.
Una Cenicienta moderna y resiliente
Para Sophie Mazal López, protagonista de esta historia, interpretar a Cenicienta representa mucho más que asumir un papel, si no que significa cumplir un sueño de infancia y conectar con un personaje que la ha hecho crecer personalmente.
La joven actriz considera que esta versión muestra a una Cenicienta fuerte, resiliente y fiel a su corazón, cualidades con las que ha aprendido a identificarse durante el proceso.
Aunque conserva elementos clásicos como la zapatilla, el hada madrina y la esencia del cuento tradicional, esta adaptación inspirada en la versión de Rodgers and Hammerstein busca acercarse a nuevas generaciones desde una mirada más actual.
“Es una versión un poco más moderna… conservando todo lo que ya conocemos de Cenicienta”, comentó Sophie.
El musical se presentará este fin de semana en el Auditorio Luis Elizondo, llevando al escenario una historia que ha acompañado generaciones y que hoy regresa para recordarnos que la verdadera magia está en creer en nosotros mismos.
ecl