La Protectora de Bosques del Estado de México (Probosque) se prepara durante esta temporada de estiaje para reducir los riesgos en materia de incendios forestales, mediante el empleo de distintas técnicas, entre ellas las “quemas controladas”, combatiendo con fuego la probabilidad de que se detonen este tipo de incidentes.
Ya sea con líneas negras, quemas controladas, brechas cortafuego, así como la capacitación y asesoría dirigida a ejidatarios, delegados y brigadistas municipales, se alistan para enfrentar una de las temporadas con mayor riesgo e incidencia.
¿Cómo funcionan las quemas controladas?
El director de Protección Forestal de Probosque, Miguel Ángel Romero Morales, explicó que las “quemas controladas” se realizan para disminuir la cantidad de materia natural que se produce en la zonas forestales, la cual puede convertirse en combustible que arde fácilmente.
Esta materia natural está conformada por pastizales, arbustos y hojas secas, ramas, entre otros elementos, que podrían ser un riesgo ante el incremento en las temperaturas, y que al combinarse con otros factores, originarían un incendio.
Estas quemas son técnicas de manejo forestal preventivo en las que se aplica fuego de manera planificada y segura sobre dicho material combustible.
Su objetivo principal es reducir la carga para prevenir incendios forestales incontrolables, proteger ecosistemas y facilitar la regeneración natural.
Los trabajos se realizan en aquellos terrenos conocidos como fronteras agrícolas y forestales, y de cierta forma, sirven como cinturones que limitan el paso del fuego, en caso de que llegara a presentarse un incidente.
Para esta temporada, Probosque proyecta realizar alrededor de 700 kilómetros de brechas cortafuego, sumados a asesorías y seguimiento.
Trabajos en municipios de alto riesgo
En Probosque se cuenta con más de 250 elementos en campo, entre combatientes de incendios, también conocidos como “Dragones”, además de técnicos y personal especializado que, desde el Centro de Manejo de Fuego, monitorean cualquier situación de riesgo.
Estas tareas se realizan en todo el Estado de México, con énfasis en aquellos municipios en donde se tiene una mayor prevalencia de incendios forestales, como Tlalmanalco, Amecameca, Ixtapaluca, Chalco, Acambay, Valle de Bravo, Amanalco, entre otros.
ksh