Diputados propusieron incorporar el halconeo en el Código Penal de Hidalgo con la finalidad de castigarlo hasta con siete años de prisión, así como sancionar el sabotaje con penas más severas de hasta ocho años de cárcel, al incluir ambas figuras en los delitos de peligro contra la seguridad colectiva, pública y sus instituciones.
“Persiste un vacío en torno a estas conductas que, aunque presentes en nuestro territorio, no cuentan con una respuesta penal adecuada. La ausencia de una tipificación específica dificulta la labor de la fiscalía, limita la capacidad de los jueces para sancionar y generar certidumbre jurídica”, afirmaron los diputados.
Entidades como Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila y Guanajuato han incorporado en sus códigos penales figuras relacionadas con el halconeo.
La reforma busca sancionar conductas como el acecho, la vigilancia ilícita, el espionaje digital, el uso de tecnología para vulnerar operativos y el sabotaje de la infraestructura de seguridad. Su cumplimiento no demanda la creación de nuevas estructuras burocráticas o instituciones.
Comete el delito de halconeo aquella persona que transmita o difunda, mediante el uso de radiotransmisores, equipos de escaneo de frecuencias o cualquier dispositivo tecnológico, información táctica sobre las rutas, despliegues, posiciones o planes operativos de los elementos que integran las instituciones de seguridad pública, de administración o procuración de justicia del estado o de sus municipios, mientras dichas acciones se encuentren en fase de ejecución.
Así como sustraiga, extraiga o reproduzca información contenida en las bases de datos de uso exclusivo, plataformas de registro o sistemas informáticos pertenecientes a las instituciones de seguridad pública.
Mientras se comete sabotaje, de acuerdo con la iniciativa, cuando se inutilice, destruya o cause daño material a los dispositivos de videovigilancia, antenas, postes o centros de monitoreo operados por las autoridades estatales o municipales en bienes de dominio público.
Así como se fabrique, transporte, porte o arroje en las vías de comunicación de jurisdicción estatal o municipal, instrumentos metálicos punzocortantes, cuchillas, púas o cualquier artefacto diseñado para perforar neumáticos, con el objeto de inmovilizar el parque vehicular de las corporaciones de seguridad o de detener su avance.
La iniciativa contempla un régimen de circunstancias agravantes que incrementará las penas de prisión desde una tercera parte hasta en una mitad más si en la comisión de estos delitos se utiliza, mediante engaño o violencia, a menores de dieciocho años o a personas sin capacidad de comprensión del ilícito.
Las penas también se agravarán si los delincuentes emplean vehículos de transporte público, unidades de auxilio médico o automóviles particulares con insignias falsas de corporaciones oficiales. De igual manera, se aplicará este aumento de castigo, sumado a la destitución e inhabilitación del servicio público por un periodo de cinco a 12 años, si el responsable es o fue servidor público de instituciones de seguridad, procuración de justicia o del sistema penitenciario.
El halconeo se trata de una práctica mediante la cual personas vinculadas a grupos delictivos realizan labores de vigilancia, seguimiento, comunicación y alerta para facilitar actividades ilícitas y obstaculizar operativos de seguridad. “No es un acto aislado o espontáneo, sino que es parte de una estructura criminal que se sostiene en la recopilación sistemática de información y en la infiltración de espacios públicos", afirmaron.