Ante el debate sobre permitir o prohibir el uso de celulares y dispositivos tecnológicos dentro de las escuelas, especialista consideró que la discusión debe centrarse en encontrar un punto medio que permita aprovechar las herramientas digitales, sin que estas se conviertan en una distracción para los estudiantes.
Julieta Rodríguez, profesora de la Escuela de Medicina del Tecnológico de Monterrey, explicó que estudios realizados sobre el tema han encontrado resultados favorables cuando se restringe el uso de teléfonos celulares durante las horas de la mañana, principalmente para evitar que las notificaciones y redes sociales interfieran con la atención de los alumnos.
“Lo que se ve, es que la manera que más funciona es la restricción durante la mañana de un celular que está perdiendo la atención en el estudiante, entonces qué hacen estos estos estudios, restringen el uso del celular durante toda la mañana de manera que no les permiten usar redes sociales ni notificaciones, lo único que se utiliza es si hay una llamada de emergencia o si el estudiante necesita algún tipo de ayuda, pues se les permite usar el celular, en otros países, sin embargo, pues está restringido durante la mañana”, explicó.
La especialista señaló que en 2023 el 24 por ciento de las escuelas contaban con alguna restricción para el uso de celulares, aunque consideró que no existe una única medida que pueda aplicarse de la misma manera en todos los planteles, por ello, planteó la necesidad de generar indicadores en Nuevo León que permitan conocer qué modelo funciona mejor y medir sus resultados.
“Nuestros alumnos y ahorita todos los estudiantes finalmente tienen que saber de tecnología, de educarse sobre el uso de la tecnología, sobre las redes sociales, y los papás que tenemos niños en primera infancia tenemos que saber que nuestros hijos están formando toda esta arquitectura cerebral y que la única manera de que creen redes, sobre todo para lenguaje, para atención, para matemática, habilidades en español, es con el vínculo uno a uno con un humano”, detalló.
La doctora consideró que cualquier restricción debe estar acompañada de reglas claras para estudiantes, padres de familia y personal educativo, además de establecer mecanismos que permitan evaluar si las medidas implementadas realmente tienen resultados positivos en el aprendizaje y la atención de los alumnos.
“Generalmente esto viene acompañado de un reglamento, el cual el alumno y el padre de familia tendría que firmar y entender muy bien los tiempos en los que se tendrá que restringir, hay diferentes tipos de restricciones, puede ser solamente durante el horario de clase o durante toda la jornada escolar, y entonces empezar a hacer mediciones para ver cuál es el más exitoso, pero bueno siempre tiene que ir acompañado de un reglamento”, agregó.
También consideró fundamental una mayor participación de los padres de familia, particularmente para establecer límites fuera de la escuela.