Tomar una copa de vino durante el embarazo puede parecer una decisión menor, pero el alcohol llega al futuro bebé y puede afectar su desarrollo.
Entonces, ¿Qué pasa realmente si una mujer embarazada bebe una copa? La respuesta no depende de que se trate de vino, cerveza u otra bebida, sino de la exposición del bebé al alcohol durante la gestación.
Un material difundido por IMSS Bienestar, cuya fuente indicada es la Asociación Nacional de Farmacias de México (ANAFARMEX), advierte precisamente sobre la idea de que “una copita de vino no hace daño” y señala que el alcohol atraviesa la placenta a través de la sangre.
¿Qué puede pasarle al bebé?
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), no existe una cantidad de alcohol que se conozca como segura durante el embarazo, ni un momento de la gestación en el que beber pueda considerarse seguro. Esto incluye el vino tinto y blanco, además de la cerveza y otras bebidas alcohólicas.
El consumo de alcohol durante el embarazo está relacionado con los Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF), un conjunto de condiciones que pueden producir efectos físicos, conductuales y de aprendizaje que pueden durar toda la vida.
Entre las posibles manifestaciones se encuentran problemas de memoria y aprendizaje, retrasos en el habla y el lenguaje, dificultades de atención, alteraciones del crecimiento, problemas de coordinación y algunas alteraciones físicas.
El material de ANAFARMEX también menciona entre los posibles efectos problemas de crecimiento, bajo peso y talla, disminución del tono muscular, hiperactividad y dificultades en el desarrollo.
¿Hay un momento del embarazo en el que una copa sea segura?
No. El cerebro del bebé continúa desarrollándose durante todo el embarazo, por lo que la exposición al alcohol puede representar un riesgo en distintas etapas. El CDC también relaciona el consumo de alcohol durante la gestación con un mayor riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro y muerte fetal.
Esto no significa que una copa vaya a provocar necesariamente una de estas complicaciones. No todos los bebés expuestos al alcohol resultan afectados y no es posible saber de antemano cuáles lo serán, pero tampoco existe una cantidad que permita asegurar que el consumo será inocuo.
¿Qué hacer si tomaste alcohol antes de saber que estabas embarazada?
El CDC señala que nunca es demasiado tarde para dejar de beber. Si una mujer descubre que está embarazada después de haber consumido alcohol, la recomendación es suspenderlo y mantener sus controles prenatales; también puede hablar con su profesional de salud sobre la exposición y cualquier preocupación.
Por ello, la recomendación actual es evitar completamente el alcohol durante el embarazo. El propio material difundido por IMSS Bienestar señala que suspenderlo es la decisión más segura.
JCM