Hay momentos en los que una persona se queda mirando al vacío, pierde el hilo de una conversación o siente que está funcionando en automático.
En redes sociales, una forma cada vez más común de describirlo es decir: “estoy disociando”. Pero ¿esa expresión realmente describe lo que está pasando o se está utilizando para hablar de algo mucho más cotidiano?
La palabra tiene un significado específico en psicología y no cualquier distracción, cansancio o momento de concentración perdida puede considerarse disociación.
El IMSS Bienestar explica que quedarse pensando durante algunos minutos o perder la concentración por cansancio no significa necesariamente que una persona esté disociando.
¿Qué significa disociar?
En psicología, la disociación se refiere a una desconexión que puede involucrar los pensamientos, emociones, recuerdos, identidad, percepción o conciencia de una persona. La Asociación Americana de Psicología señala que los fenómenos disociativos pueden implicar una alteración en la integración habitual de estos procesos.
Por eso, decir “estoy disociando” después de distraerse unos minutos no equivale automáticamente a presentar un problema de salud mental.
De hecho, algunas experiencias de desconexión pueden ocurrir de manera ocasional y formar parte de situaciones cotidianas. Lo importante es observar qué se experimenta, con qué frecuencia ocurre y cuánto afecta la vida diaria.
¿Cómo puede sentirse una disociación?
La experiencia no es igual para todas las personas. Puede presentarse como una sensación de distancia respecto de uno mismo o del entorno. Entre las experiencias que pueden aparecer están:
- Sentir que todo alrededor parece irreal o como si ocurriera dentro de un sueño.
- Tener la impresión de observarse desde fuera.
- Sentirse desconectado de las propias emociones o de lo que está ocurriendo.
- Percibir el propio cuerpo o los pensamientos como extraños.
- No recordar determinadas partes de una experiencia.
- Experimentar una sensación marcada de desconexión de la realidad.
El Manual MSD explica que la despersonalización se relaciona con sentirse separado de uno mismo, mientras que la desrealización implica percibir el entorno como extraño o irreal.
No es lo mismo estar distraído que disociar
Esta diferencia es especialmente importante porque expresiones como “me fui”, “me quedé en blanco” o “estoy disociando” pueden utilizarse en redes para describir situaciones muy distintas.
Perder la concentración después de una noche de poco sueño, quedarse pensando mientras se realiza una actividad rutinaria o necesitar unos minutos para recuperar la atención no significa por sí mismo que exista una disociación clínica.
La preocupación aumenta cuando estas experiencias son recurrentes, intensas, generan angustia o interfieren con actividades cotidianas. En esos casos, el Manual MSD recomienda una valoración profesional para determinar qué está ocurriendo y descartar otras causas.
Así que la próxima vez que aparezca en redes la frase “estoy disociando”, vale la pena detenerse un momento: puede ser una manera coloquial de decir que alguien está distraído, pero también puede describir una experiencia psicológica mucho más específica. La diferencia está en lo que realmente está experimentando la persona y en cuánto afecta su vida.
JCM