Luego de permanecer cerrada durante cinco horas, la carretera libre a Zapotlanejo fue reabierta a la circulación, después de que habitantes de la colonia Puente Viejo llegaron a un acuerdo con el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) para atender la falta de suministro en sus viviendas.
La vialidad permaneció bloqueada en ambos sentidos desde las 5:00 hasta las 10:00 horas de este viernes, como medida de protesta de los vecinos, quienes denunciaron llevar más de 40 días sin recibir agua en sus hogares.
¿Por qué reabrieron la carretera?
Araceli Gaytán, habitante de Puente Viejo, explicó que decidieron liberar la carretera luego de que personal del SIAPA se comprometió a revisar las válvulas para restablecer el abastecimiento en el fraccionamiento.
La vecina señaló que las autoridades solicitaron un periodo de aproximadamente siete horas para que el agua comience a circular y se llenen las tuberías de la zona. Sin embargo, advirtió que los habitantes permanecerán pendientes del funcionamiento de las válvulas.
“Si no nos cumplen, mañana cerramos y ya no nos quitamos hasta que el agua nos llegue ya bien”, advirtió Araceli Gaytán, quien señaló que podrían regresar a manifestarse desde las 5:00 horas de este sábado 7 de noviembre.
Por su parte, Mario Corona, vocero del SIAPA, explicó que buscarán restablecer el suministro durante la noche de este viernes o la madrugada del sábado, mediante la distribución del agua hacia la zona y la revisión de las válvulas.
El funcionario reconoció que existen complicaciones relacionadas con la rotación del servicio y la reducción del suministro por el cierre de la presa de Las Pintas.
Los vecinos señalaron que ya no quieren recibir pipas o cisternas como solución temporal, sino contar con un abastecimiento constante y condiciones que permitan que el agua llegue a todas las viviendas.
Vanessa, otra de las habitantes, comentó que incluso estarían dispuestos a aceptar un esquema de tandeo de dos días por semana, siempre y cuando el servicio tenga suficiente presión para llegar también a las viviendas ubicadas en las partes altas del fraccionamiento.
La vecina denunció que actualmente el agua puede llegar a las zonas bajas, pero no tiene la presión necesaria para subir a otros hogares, lo que genera desigualdad entre los habitantes.
UR