El gobierno de Hidalgo publicó en el Periódico Oficial de la entidad (POEH) la reforma constitucional que refuerza la protección de los animales al asegurar un trato digno y respetuoso, por lo que vincula a las autoridades estatales y municipales para que promuevan el bienestar animal y fomenten una cultura de cuidado y tutela responsable.
De acuerdo con el decreto difundido el 20 de abril, el cual entró en vigor un día después de su publicación, la reforma busca declarar que este tema es de responsabilidad común, así como establecer el deber de las autoridades para poner en marcha acciones dirigidas a la atención de los animales en abandono.
El artículo 8 de la Constitución del estado reconoce a los animales como seres sintientes. Por lo tanto, se consideran sujetos de tutela, garantizándoles con ello condiciones óptimas que les provean bienestar, así como la preservación de su vida y dignidad. Su cuidado es de responsabilidad común. En consecuencia, las personas y el Estado tienen la obligación de respetar y, en su caso, proteger la vida y la integridad de todo animal, al evitar cualquier acto de negligencia, maltrato o crueldad en su contra.
De acuerdo con el decreto, 31 entidades federativas cuentan con legislaciones locales que tienen por objeto la protección, el trato digno y el bienestar animal. De estas, 29 entidades federativas han expedido leyes locales específicas cuyo objeto es el cuidado, la protección y el bienestar animal.
En 31 códigos penales locales se tipifican conductas constitutivas de delitos contra quien provoque o participe en la muerte, maltrato, crueldad, lesiones, tortura, sufrimiento, peleas de perros, zoofilia, abandono, robo, secuestro y omisión de cuidado, así como respecto del funcionamiento de rastros ilegales. Tanto la tipificación de las conductas como las sanciones, los agravantes y las especies o tipo de animales protegidos, además de los excluyentes de responsabilidad, son notoriamente heterogéneos.
Prácticamente todos los códigos penales diferencian especies o tipo de animales protegidos o excluidos de la protección penal. Varían entre domésticos, de compañía, ferales, silvestres, vertebrados, en peligro de extinción y para consumo humano.
Diversas constituciones estatales reconocen a los animales como seres sintientes, tales como Ciudad de México, Oaxaca, Quintana Roo, Jalisco, Colima, Baja California, Hidalgo, Estado de México, Durango y Sinaloa.
Por tanto, el Congreso local consideró que el reconocimiento de los animales como bien jurídico y valor social en el texto constitucional de la entidad resulta indispensable para garantizar la obligación del Estado de procurar su cuidado y bienestar.