“Sargento” o “Spirit” sufrió maltrato durante meses en el municipio de Chimalhuacán; sus dueños lo obligaban a cargar toneladas de basura.
Con llagas de los golpes, sed y hambre, recorría las calles de uno de los municipios más poblados de la zona oriente del Estado de México.
Fue rescatado por un colectivo animalista y autoridades
Pero esa vida quedó atrás, luego de ser rescatado por un colectivo animalista y autoridades locales, quienes le dieron una nueva oportunidad y lo incluyeron en las filas de la Dirección de Seguridad local, en la división de Policía Montada.
Spirit, como lo conocen los niños, hoy resguarda la zona alta de la localidad. El jefe de turno de Caballería, Alejandro Flores Martínez, señaló que la corporación realiza patrullajes en la parte media y alta del Cerro del Chimalhuache, el Parque Ecoturístico.
Además, resguarda caminos de terracería donde las patrullas no siempre pueden ingresar; participa en ferias de paz, desfiles cívicos y diversas actividades comunitarias.
Actualmente cuenta con 12 caballos
Actualmente, la corporación cuenta con 12 caballos, de los cuales 10 se encuentran activos en servicio. Algunos nacieron en la propia unidad y otros fueron rescatados tras haber vivido situaciones difíciles de maltrato.
Cuando Sargento fue donado a la Policía Montada en Chimalhuacán, tenía miedo de los automóviles, las coladeras y hasta de las personas.
Caballo logra superar sus temores con paciencia y entrenamiento
Con paciencia, cuidados y entrenamiento, logró superar sus temores y convertirse en un compañero confiable para el servicio.
“Hoy, cuando los niños lo ven, muchos lo llaman “Spirit” por la película Spirit: El corcel indomable. Algunos incluso comienzan a cantar la canción de la película mientras se acercan emocionados para saludarlo, acariciarlo o tomarse una fotografía”, informó el mando municipal.
Lázaro García Bonilla, instructor de equitación y encargado de preparar a caballos y jinetes para el servicio, explicó que cuando un ejemplar es rescatado, se inicia un proceso de sensibilización para ayudarlo a recuperar la confianza.
“Tenemos que quitarle el miedo a la gente, a los vehículos y a distintas situaciones para que pueda integrarse al servicio de la comunidad”, dijo.
Gracias a un proceso de rehabilitación, cuidado y entrenamiento, estos ejemplares encuentran una nueva oportunidad de vida y se integran a las labores de seguridad del municipio.
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