El anuncio de la ampliación del periodo vacacional en las escuelas por el mundial causó malestar entre madres de familia trabajadoras en la región de Tula, debido al reto que representará el cuidado de sus hijos sin facilidades en sus centros de trabajo y por el rezago educativo que este receso causará.
Natalia Guzmán, trabajadora de servicios de salud externó que este anuncio "no es favorable, ya que soy una mamá que trabaja y siempre he optado por escuelas de tiempo completo, para que mis hijos estén ocupados en talleres o actividades escolares mientras estoy laborando".
Afirmó que tres meses sin escuela representan un reto mayor pues implicaría faltar al trabajo o dejar a los niños solos en casa, ante falta de alternativas para un periodo tan prolongado.
Y no sólo eso, pues refirió habrá un rezago con impacto negativo en el aprendizaje de los alumnos. "Tres meses sin clases es un golpe durísimo al aprendizaje de los niños, sobre todo los de nivel primaria".
Por lo que pidió que el gobierno piense en las mamás y los papás que trabajan, pues las "vacaciones largas suenan bonito sólo para quien no tiene que resolver el cuidado de los hijos; tres meses de vacaciones es impensable para quienes trabajamos y no tenemos con quién dejar a los niños".
Señaló que ante este anuncio el gobierno debería dar opciones "como cursos de verano gratis o estancias, no todos podemos parar de trabajar tres meses".
María Hernández, oficinista, señaló que ampliar las vacaciones es una mala idea de la Secretaría de Educación Pública (SEP) pues implica una nueva problemática para quienes trabajan, toda vez que no cuentan con un sitio en donde dejar a sus hijos.
En su caso expresó que carece de un sitio en donde dejar a sus hijas "tanto tiempo, además de que eso genera un gasto extra no previsto porque tengo que buscar actividades extras o contratar una persona que las cuide, además de no saber con certeza quién las va a cuidar por el corto tiempo que tengo para conseguir o buscar quien pueda hacerlo".
Lourdes, quien se desempeña como maestra en la zona de Tula explicó que no les consultaron este cambio al calendario escolar por ninguna vía. Y abundó: "Académicamente venimos ya del rezago que dejó una pandemia, poco a poco se había estado trabajando para resarcir esos estragos y ahora pareciera que la educación es lo último que importa, dando prioridad a temas que si bien son de relevancia mundial como el fútbol, no favorecen directamente las áreas de oportunidad de los alumnos".
La docente externó que "desafortunadamente la sociedad a los primeros que juzga es a los maestros, cuando estas decisiones son de escritorio, no se nos consultó".
Más aún, dijo que "social y económicamente también habrá un impacto considerable ya que el sector educativo 'mueve' considerable estos ámbitos dentro del país".