Alumnos y maestros de la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Pablo Livas realizaron un altar de muertos en memoria de Alejandro Galván Ramírez, quien fue alumno, docente y director de esta institución.
Con esta ofrenda, la comunidad educativa reconoció su trayectoria y el legado que dejó tanto en la preparatoria como en la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Su esposa, Martha Delia, quien actualmente se desempeña como jefa de Capital Humano de la institución, expresó que fue un gran honor que su esposo fuera elegido para recibir este homenaje y permanecer en el recuerdo de quienes compartieron con él su vida escolar y profesional.
Por su parte, el maestro Francisco, uno de los encargados de la elaboración del altar, explicó que la idea surgió hace dos meses. Durante ese tiempo, los estudiantes reunieron los materiales y dedicaron aproximadamente una semana al montaje de la ofrenda.
Señaló que la intención fue recordar a alguien que dejó huella en la comunidad escolar, en lugar de elegir a una figura artística, y así mantener viva la identidad y las tradiciones de la preparatoria.
Como parte de esta celebración, los alumnos también prepararon bailables, una presentación de la rondalla y una semblanza en honor a Alejandro Galván Ramírez. Para organizar estas actividades trabajaron durante aproximadamente tres semanas.
La maestra Arely destacó la participación y el entusiasmo de los estudiantes, quienes se involucraron en cada una de las actividades para hacer posible este homenaje.
De esta manera, entre música, baile y tradiciones, la comunidad de la Pablo Livas recordó a quien formó parte de su historia, demostrando que el Día de Muertos también es una oportunidad para honrar a quienes dejaron una huella que permanece en las nuevas generaciones.
grt