En el cierre del año, los propósitos de los leoneses reflejan el contexto económico actual. Tener un empleo estable y mejorar la situación financiera se posicionan como la principal meta rumbo al Año Nuevo.
Durante un sondeo realizado por MILENIO en distintos puntos de la ciudad, la mayoría coincidió en que, ante el aumento del costo de vida, las prioridades han cambiado y hoy se centran en garantizar ingresos constantes y seguridad laboral.
Para muchos ciudadanos, estos propósitos se comparten en familia cada 31 de diciembre por la noche, acompañados de cenas tradicionales y rituales que simbolizan esperanza para el nuevo ciclo.
“Siempre pedimos salud y trabajo, porque sin eso no se puede avanzar”, expresó Rocío Salgado, comerciante del centro de León.
La incertidumbre económica es un factor recurrente en los testimonios. María Fernanda López, ama de casa, señaló que su principal objetivo es mejorar la estabilidad del hogar.
“Mi propósito es conseguir un empleo más estable, porque todo está más caro y el sueldo ya no alcanza”, comentó.
Carlos Ramírez, trabajador del sector servicios, reconoció que las metas han cambiado con el paso de los años: “Antes pensábamos en viajar o ahorrar; ahora lo más importante es no perder el trabajo y tener ingresos seguros”.
Desde la perspectiva de jóvenes trabajadores, el enfoque también está en crecer económicamente. Georgette García explicó que su propósito está directamente relacionado con mejorar sus condiciones de vida.
“Sí tengo propósitos para Año Nuevo, principalmente ganar más dinero y echarle ganas para poder cubrir todas las necesidades”, señaló.
Otros leoneses combinan sus propósitos con rituales tradicionales. Luz Adriana Martínez Pacheco comentó que en su familia mantienen costumbres relacionadas con atraer prosperidad.
“Algunas primas ponen lentejas en la cartera para atraer dinero, y yo escribo lo malo del año y lo quemo. Mi propósito es establecerme bien, sacar mi casa y comprar un auto”, compartió.
Javier Morales, empleado administrativo, aseguró que busca mejorar su situación laboral.
“Mi propósito es conseguir un mejor trabajo o un ascenso, algo que me dé más estabilidad”, dijo.
Andrea González, estudiante universitaria, expresó que su enfoque está en incorporarse al mercado laboral.
“Quiero terminar la carrera y encontrar trabajo rápido, eso es lo principal para mí este año”, comentó.
Entre comerciantes y trabajadores independientes, la prioridad es que el negocio se mantenga. Héctor Muñoz, vendedor ambulante, señaló: “Mi meta es que el trabajo no falte y que las ventas mejoren; con eso sale todo lo demás”.
Otros propósitos recurrentes incluyen la salud, el ahorro y el bienestar familiar. Patricia Herrera, empleada del sector educativo, afirmó: “Pido salud para mi familia y poder ahorrar un poco, aunque sea de poco en poco”.
Mientras tanto, Luis Alberto Torres, repartidor, destacó la importancia de la estabilidad diaria: “Mi propósito es tener un ingreso fijo y no estar batallando cada mes”.