Los habitantes de sectores habitaciones de Altamira continúan con las malas prácticas para obtener energía eléctrica para sus viviendas sin pagar un centavo a la CFE, con el riesgo de generar incendios.
Son casi la mitad de los habitantes de los fraccionamientos Olivos Uno y Dos en Altamira quienes usan “diablitos” para conectarse directamente a los medidores, o se pasan corriente con extensiones de casa en casa, con cableado que no tiene la capacidad para abastecer a todo un hogar.
Ya pasó un mes desde que dos niñas murieron en un incendio de su vivienda donde se confirmó que disponía de electricidad de manera ilegal a por lo menos el 50 por ciento de los departamentos antes mencionados, sin que hasta este momento se apliquen sanciones antes de que ocurra otra tragedia.
En un recorrido realizado por MILENIO Tamaulipas, se corroboró que en 21 edificios de 16 y 9 departamentos, más del 50 por ciento no cuentan con medidor, pero sí tienen luz en sus departamentos, existiendo un flagrante robo del servicio a la vista de autoridades y la misma Comisión Federal de Electricidad.
Al ser cuestionado al respecto, el director de Protección Civil de Altamira, Rommel Martínez Flores, señaló que no tienen la facultad para sancionar este tipo de acciones, por lo que es responsabilidad única de la CFE.
Reconoció que muchos vecinos comparten luz mediante extensiones o conexiones informales para “apoyarse” económicamente, pero estas instalaciones no soportan la carga de dos viviendas, generando sobrecargas, calentamiento y riesgo de incendios o explosiones.
“Familias que están habitando una vivienda o tal vez invadiendo y no tienen luz, se las pasan los vecinos, comparten ahí el recibo entre ambos, hacen muy fácil esa práctica, el vecino le pase la luz a otro, pues es un apoyo de solvencia económica, sin embargo, la pasas a través de una extensión y esa no tiene la capacidad para dos viviendas, están con un peso importante en energía”.
Dijo que lo que pueden hacer es presentar las denuncias para que la “empresa de calidad mundial” pueda tomar acción, porque también han encontrado que vecinos se pasan la energía por medio de extensiones que no tienen la capacidad para la carga de todo un hogar y esto puede generar un incendio en caso de corto circuito.
Insiste en que los vecinos deben presentar denuncias formales ante la CFE para generar folios, seguimiento y acciones. Sin denuncia, es difícil que la paraestatal intervenga. Protección Civil puede colaborar detectando y reportando, pero la solución definitiva depende de la CFE.
“Si no existe la denuncia, pues es muy difícil que en algún momento dado haya una sanción, un folio, un seguimiento por parte de la paraestatal. Nosotros, la única facultad que tenemos es llegar, desconectar, tal vez, y reportar, pero el que debe de actuar para aplicar sanciones; hay sanciones hasta penales de cárcel a las personas que roben la luz, pero sí lo tienen que reportar denunciar a la paraestatal”.
La dependencia puede detectar irregularidades, reportarlas, desconectar temporalmente el servicio o emitir oficios a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), pero no tiene facultades para sancionar, detener o aplicar penas.
El funcionario municipal dijo que la CFE es la autoridad competente para revisar medidores, verificar consumos atípicos, aplicar sanciones y realizar operativos, pero que urge una acción formal y más proactiva.
“Es la facultad de Comisión Federal, entonces, aquí nosotros hacemos un exhorto y un llamado a comisión para que nos puedan apoyar en todos estos fraccionamientos que colindan de cuatro a cinco niveles, a que se haga una revisión muy a detalle para que detecten todas estas anomalías. Ellos entregan el recibo casa por casa, en ese momento pueden hacer una revisión”, finalizó.
Especialista confirma lo que sucede
Un especialista en instalaciones eléctricas con experiencia en el sector, en entrevista dio su parecer sobre este hecho, aunque prefirió omitir sus generales, pero reconoció que los famosos “diablitos” representan una mala práctica extremadamente peligrosa y totalmente inadmisible.
Explicó que estos dispositivos consisten en conexiones clandestinas o manipulaciones ilegales (ya sea en el medidor de CFE o mediante empalmes directos a la red) que se instalan para evadir el registro del consumo real de energía eléctrica y así reducir o eliminar cargos en los recibos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Su propósito principal es evitar pagos excesivos, pero esto constituye un delito de robo de energía, sancionado por el Código Penal Federal.
“Se realizan de manera artesanal o “hechiza”, utilizando materiales inadecuados, como cables dúplex de extensiones con calibres muy delgados, generalmente destinados solo a cargas bajas y temporales, como lámparas o pequeños aparatos”.
Destacó que estos cables no soportan las corrientes requeridas para alimentar un domicilio completo o pasar energía entre viviendas, lo que genera alta resistencia, calentamiento excesivo, caídas de voltaje y sobrecargas.
Entre los riesgos graves asociados están los cortocircuitos e incendios por sobrecalentamiento de cables y conexiones improvisadas, electrocuciones fatales al manipular instalaciones energizadas sin equipo ni conocimiento adecuado, así como daños a electrodomésticos por variaciones de voltaje e inestabilidad en el suministro.
La mitad de los incendios son por “diablitos”
Aproximadamente 5 de cada 10 incendios en casas habitación de Altamira están relacionados con el uso de “diablitos” (conexiones clandestinas a la red eléctrica), maniobras mal ejecutadas con cables de calibre inadecuado y sobrecargas en las instalaciones eléctricas, según alertó el comandante del Cuerpo de Bomberos de Altamira, José Torres Gómez.
“De cada 100 incendios, el 50% derivan de malas prácticas: la gente recibe el recibo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), no lo paga y contrata a un electricista para que instale un diablito detrás de las mufas y evite el cobro. Eso es lo más común”, explicó el comandante en entrevista reciente.
Torres Gómez detalló que estas prácticas irregulares persisten especialmente en fraccionamientos populares y de alta densidad poblacional, como Los Mangos, El Edén, Infonavit, Olivos, Canarios y otros sectores de la zona industrial.
Los errores más frecuentes incluyen, conexión directa y clandestina a la red eléctrica sin autorización, uso de cables de calibre insuficiente para la carga demandada, ausencia de protecciones básicas, como una caja de breakers o pastillas que evitan el sobrecalentamiento.
“La gente se roba la energía, pero no dimensiona las consecuencias. El cable inadecuado se calienta, genera chispas y provoca cortocircuitos que terminan en incendios”, advirtió.
El funcionario reconoció que el problema tiene un trasfondo económico: muchas familias no cuentan con recursos para cubrir el consumo regular, o bien habitan viviendas de interés social o en zonas de invasión.
Sin embargo, enfatizó el alto costo humano de estas decisiones. “Es preocupante porque quienes lo hacen creen que es una solución práctica, pero terminan poniendo en riesgo su patrimonio y, lo más grave, la vida de sus seres queridos”, manifestó Torres Gómez.
Tragedias recientes que encienden las alertas
Durante 2025, el Cuerpo de Bomberos de Altamira atendió alrededor de 75 incendios en casas habitación. En lo que va de 2026, la problemática persiste. Un caso que conmocionó a la ciudad ocurrió a mediados de enero en el Fraccionamiento Canarios: un incendio, presuntamente originado por un cortocircuito derivado de conexiones irregulares, cobró la vida de dos hermanitas de 5 y 3 años.
Según reportes de la CFE y autoridades municipales, la vivienda presentaba consumo indebido de energía, lo que provocó sobrecarga y el siniestro fatal. Las menores fallecieron por intoxicación por humo.
Asimismo, el pasado 26 de enero, Bomberos Altamira atendió un incendio en un departamento del Fraccionamiento Los Mangos y publicó en su página oficial de Facebook un exhorto urgente a la población: evitar cableados clandestinos o directos, ya que son una causa principal de cortocircuitos e incendios.
Los llamados “diablitos” han sido parte de la causa de los incendios en casas. Casi la mitad de las viviendas en dos unidades habitacionales tienen conexiones ilegales a la luz
yc