Los scooters se han convertido en una alternativa de transporte para desplazarse por Monterrey; sin embargo, su uso y la forma en que se estacionan también generan retos para la movilidad y la seguridad vial.
Durante un recorrido por distintos puntos de la ciudad, se observaron unidades estacionadas frente a negocios y en esquinas, donde pueden dificultar el paso de peatones. En uno de los sitios visitados se contabilizaron al menos 18 scooters agrupados en un mismo lugar.
Carlos, habitante de Monterrey, consideró que es necesario prestar atención tanto a la ubicación de estas unidades como a la seguridad de quienes las utilizan.
“Los negocios, incluso por la seguridad, creo que también sería muy bueno si se implementa seguridad y también ponerlos en otro punto estratégico, que no afecten, por ejemplo, a los negocios que están a la redonda”, señaló.
Las condiciones de las calles y banquetas también representan una dificultad para quienes se desplazan en estos vehículos. Emilio Vega explicó que, en algunos sectores, circular por la banqueta puede resultar complicado.
“Afecta más el paso, como las calles no están tan planas, por así decirlo. Afecta más que nada estar en la banqueta. Yo, cuando los uso, me voy por la calle, por la orilla, porque está complicado”, explicó.
A estas dificultades se suma el uso imprudente de los scooters, una situación que puede generar riesgos cuando no se toman precauciones al circular.
“En cierto punto, sí, puede que haya gente que los tome para jugar de una manera imprudente”, comentó Orus Ocardo.
Ante esta situación, Monterrey y San Pedro Garza García han avanzado en propuestas para regular estos vehículos. En San Pedro, se aprobó someter a consulta pública modificaciones al Reglamento de Movilidad, Tránsito y Seguridad Vial, mientras que en Monterrey se trabaja en una propuesta de modificación al Reglamento de Tránsito y Vialidad para establecer nuevas disposiciones sobre su uso y estacionamiento.
La regulación y el uso responsable de los scooters son parte de los retos para mejorar la convivencia entre quienes utilizan estos vehículos, los peatones y los automovilistas.
mrg