Un conflicto por el control administrativo de la Parroquia de la Asunción, en el municipio de Chilcuautla, Hidalgo, derivó en un enfrentamiento entre grupos de feligreses y obligó a la Diócesis de Tula a intervenir para contener la confrontación y buscar una salida conciliada.
De acuerdo con la versión difundida por la parroquia, un grupo de personas identificado como simpatizante del vicario Jesús Pizaña ingresó por la fuerza a la sacristía, donde presuntamente agredió verbal y físicamente al sacerdote Juan José Mociño González. También habría tomado el control de las instalaciones, retirado las llaves a la secretaria parroquial y causado daños materiales, entre ellos el desmontaje de cámaras de videovigilancia.
Por su parte, integrantes del otro grupo señalaron que su intención es que la administración del templo quede en manos de personas de la comunidad, al considerar necesario un cambio en la conducción del inmueble religioso.
Ante los hechos ocurridos, la Diócesis de Tula informó que ha mantenido comunicación con las partes involucradas para evitar una mayor escalada del conflicto y preservar la paz social, la unidad familiar y la vida de la comunidad parroquial.
Como medida inmediata, el obispo determinó nombrar de manera temporal a un sacerdote como administrador parroquial mientras se designa a un nuevo párroco, además de mantener abiertos los canales de diálogo para favorecer la reconciliación entre los feligreses.