Si bien la esperanza renació en algunos venezolanos con la detención de Nicolás Maduro, tienen claro que un posible cambio en el país, tal vez aún esté lejos.
"Respiré profundo y dije: Venezuela libre, ahora sí en algún momento puedo volver a mi país, a lo mejor no hoy ni mañana, pero ya hay una esperanza, claro que sí, abrazando a mis seres queridos, de verdad, ya son cuatro años fuera de mi país y mi Venezuela es hermosa, esto era lo que faltaba, que fuera libre, que todas podamos volver a nuestras casas", dijo la mujer venezolana que pidió el anonimato.
En medio de esto, cuentan la incertidumbre que actualmente se vive en el país, y del que su familia les dice que prácticamente no se puede ni salir a la calle.
"Mi país ahorita está viviendo una incertidumbre, de verdad que sí, porque todo el mundo está en sus casas, que no se sabe que pueda pasar ahorita, que pueda pasar más tarde ,porque esto acaba de empezar, o sea, esto no ha terminado.
"Bien, pero yo no creo que se vaya arreglar de ahorita para ya, yo no creo que se vaya arreglar de ahorita para ya, pero ya vamos a ver si mejoran las cosas".
Entre saqueos, brutalidad policiaca, y profunda escasez, así han pasado los días desde el pasado sábado en muchas zonas de Venezuela.
"Angustiados, porque ellos me dicen que los supermercados están cerrados, la comida un precio ahorita y mañana otro, y no se sabe ahorita porque está sin control, Venezuela está sin control, no se sabe qué va a pasar".
La mayoría de los venezolanos en México tienen miedo de hablar de manera pública, una de ellas, de 38 años de edad y originaria de la isla de Margarita, ejemplificó que con 15 dólares por mes en promedio que tienen como ingreso, en su país no es posible comprar ni una canasta básica completa.
"Tristemente, tristemente dejé mi trabajo botado porque no me rendía (el dinero), no podía, bueno, sin pensarlo, tuve que salir porque tengo unos padres, tengo unos hijos que mantener, a quien ayudar y yo saliendo de mi país les puedo colaborar para que puedan tener una mejor calidad de vida".
En medio de esto, muchos venezolanos están atentos a lo que ocurre tanto en su país como en los Estados Unidos, con esperanza para ellos, pero principalmente para sus familias.
"Feliz, poderla llevar a mi país (a su hija) y que mi hija goce y disfrute de estar en Venezuela, porque mi hija tiene que ir allá a mi país a conocer y a que viva mejor, pueda estudiar, pueda tener su alimentación, pueda yo decir voy a comprarle esto a mi hija, y tener como obtenerlo, pues ahora sí, vamos a ver".