La violencia en México no da tregua a las instituciones religiosas, esto según el reporte más reciente del Centro Católico Multimedial (CCM) que reveló un panorama crítico para la Iglesia Católica, donde la labor pastoral se ha convertido en una ocupación de alto riesgo. Omar Sotelo, Director del Centro Católico Multimedia señaló que “la violencia contra lo sagrado fue hace mucho tiempo una crisis oculta que hay aflora impune.
Según el informe, en lo que va del de la denominada Cuarta Transformación, la cifra de ministros de culto y colaboradores asesinados ha alcanzado niveles alarmantes, evidenciando que ni los templos ni los laicos están a salvo del crimen organizado. Asimismo subrayan que la falta de avances en las investigaciones y la opacidad en las sentencias sobre los hechos delictivos en contra de los sacerdotes y religiosas hacen que el sentimiento de injusticia y miedo crezca entre los clérigos.
Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador del año 2018 al 2024, el CCM documentó el asesinato de 10 sacerdotes. Sin embargo, la ola de violencia no se detuvo con el cambio de mando. En los primeros meses de la administración de Claudia Sheinbaum, la cifra ya ha sumado 3 víctimas más, elevando el total a 13 clérigos ejecutados en total.
Entre los casos más emblemáticos que han marcado este periodo se encuentran el asesinato del padre Marcelo Pérez Pérez en Chiapas —un incansable defensor de la paz y los derechos humanos— y el reciente homicidio en Jalisco del padre Isaías Ramírez, hechos que el informe califica como intentos de silenciar a las "autoridades morales" que estorban los intereses territoriales de los cárteles.
Laicos: Las víctimas invisibles
Uno de los puntos más destacados y dolorosos del reporte es el incremento de la violencia contra los fieles laicos. El informe señala que al menos 23 laicos han sido asesinados en los últimos siete años. No se trata de víctimas colaterales en todos los casos; muchos eran catequistas, líderes comunitarios y agentes de pastoral que fueron blanco directo por su labor social.
Casos como la masacre de una familia de catequistas en Chicomuselo, Chiapas, o el asesinato de una catequista en Manzanillo, Colima, ilustran una táctica criminal: atacar a quienes sostienen la estructura social y espiritual de las comunidades para sembrar el terror y garantizar el control territorial.
Recintos religiosos: Robos, extorsión y profanación
La violencia patrimonial y espiritual a los inmuebles religiosos, pues según el reporte del CCM subraya que los recintos religiosos se han vuelto objetivos vulnerables. Las modalidades de agresión incluyen:
- Extorsión y "cobro de piso": En estados como Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Estado de México y la capital del país se han documentado cobros de hasta 1,500 dólares para permitir que los templos permanezcan abiertos.
- Robos y profanaciones: Se estima que, en promedio, se registran 26 robos semanales en iglesias de todo el país. Los delincuentes no solo buscan objetos de valor económico, sino que incurren en actos de vandalismo y profanación de elementos sagrados.
- Ataques directos: El informe menciona que más de 900 episodios de amenazas y extorsiones contra ministros de culto se han reportado, obligando a muchos a modificar sus horarios de culto o a abandonar sus comunidades.
Un futuro incierto bajo la impunidad
El análisis concluye que la principal causa de este fenómeno es la impunidad estructural. El Centro Católico Multimedia advierte que la libertad religiosa en México vive un deterioro sostenido. Mientras que la administración de López Obrador cerró con cifras rojas, el inicio del gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta el desafío de frenar una violencia que ya no respeta el carácter sagrado de los templos ni la vida de quienes, desde la fe, intentan reconstruir el tejido social.
"México necesita un año de esperanza, pero las armas no callan" el Centro Católico Multimedia hizo un llamado urgente a las autoridades para que la protección a los ciudadanos incluya también a quienes sirven desde la religión en las zonas más conflictivas del país.