Factores como el aislamiento social y la violencia incrementan la vulnerabilidad emocional de niños y adolescentes, alertó Save the Children, tras recordar que la tasa de suicidios en menores de 18 años se duplicó en México en dos décadas.
La organización defensora de los derechos de las infancias presentó este martes la investigación “Salud mental de niñas, niños y adolescentes en México: evidencia y áreas prioritarias para fortalecer sus entornos protectores”, en la que señaló que otros factores de riesgo son la pobreza, la discriminación y la inestabilidad familiar.
En entrevista con MILENIO, la especialista en salud mental de la organización, Claudia Aranda, señaló que los datos del informe “hablan de una tendencia creciente y acumulativa en relación con diferentes problemáticas de salud mental, principalmente en términos de depresión, ansiedad y problemas de conducta”.
Entre los hallazgos más relevantes del documento presentado este martes, Save the Children destacó que, de acuerdo con cifras oficiales del INEGI, entre 2010 y 2024, las defunciones por suicidio pasaron de 872 en 2010 a 1,125 en 2024.
Del mismo modo, Save the Children advirtió que, de acuerdo con datos de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), los suicidios entre adolescentes y niños se duplicaron al pasar de 2 por cada 100 mil menores en el año 2000 a una tasa de 4 por cada 100 mil en 2024.
“En adolescentes de 10 a 17 años, la tasa se ha duplicado en las últimas dos décadas. En el grupo de 10 a 14 años, el 59.1% de las muertes por suicidio en 2024 correspondieron a niñas”, precisó el informe.
“Si bien los hombres concentran el mayor número de defunciones en este grupo, el ritmo de crecimiento en mujeres adolescentes es significativamente mayor, lo que constituye una tendencia que merece seguimiento”.
De igual manera, Save the Children detalló que los datos de la Secretaría de Salud revelan que en 2024 el sistema público registró 144 mil 897 atenciones en salud mental en la población de 5 a 19 años. “Ansiedad, depresión y trastornos de conducta concentran casi el 78% de los casos”.
Subrayó que más de la mitad de estas atenciones se concentraron en cinco estados: Ciudad de México, Estado de México, Guanajuato, Tabasco y Guerrero, “lo que evidencia desigualdades territoriales en el acceso a servicios especializados”.
Frente a este contexto, la organización sostuvo que la respuesta no puede centrarse únicamente en atender casos cuando ya son graves, sino en fortalecer estrategias de prevención, detección temprana y acompañamiento sostenido en entornos escolares y comunitarios.
Es por ello que Dirk Glas, CEO de Save the Children en México, enfatizó que “invertir en el bienestar emocional desde edades tempranas tiene un efecto muy positivo y duradero en el aprendizaje de la convivencia y el desarrollo social”.
Por su parte, Nancy Ramírez, directora de Incidencia Política y Temas Globales de Save the Children, dijo que “México cuenta con avances institucionales importantes en la construcción de una política de salud mental con enfoque comunitario. El reto ahora es consolidar ese camino”.
Por ello, Save the Children hizo un llamado para “que ninguna niña, niño o adolescente quede fuera de una atención integral en salud mental”.
“Es momento de consolidar rutas claras que conecten detección temprana, canalización, atención integral y seguimiento, con responsabilidades definidas, mecanismos efectivos de referencia y contrarreferencia, y continuidad garantizada en todo el territorio”, concluyeron.