En el marco del cierre de sus tradicionales visitas por los templos del Área Metropolitana de Guadalajara.
Miles de feligreses se dieron cita para acompañar a la Virgen de Zapopan en uno de los momentos más emotivos de su periplo anual: su regreso a la parroquia de Jesús María, recinto que no visitaba desde hace 50 años.
Última parada de la virgen de Zapopan antes de la Romería
La llegada de "La Generala" al corazón del Centro Histórico tapatío movilizó a cientos de familias, acólitos y agrupaciones musicales que esperaban con fervor la oportunidad de dar gracias por los favores concedidos durante el año.
"Es algo muy hermoso. Cada año uno busca estar con la Virgen para pedirle y darle gracias por todos los favores recibidos; para mí es algo muy especial", compartió la feligresa Norma Angélica.
Para la comunidad religiosa y los servidores del templo de Jesús María, el retorno del contingente zapopano representó una jornada histórica, al ser la última parada del recorrido metropolitano antes de que la imagen sea resguardada en la Catedral de Guadalajara para la víspera de la Romería.
"Aquí tenía cerca de 50 años sin venir. Por lo cual es sumamente significativo, tanto para la comunidad de las madres como para los templos del centro de Guadalajara, recibir la visita de la patrona de la arquidiócesis", destacó el monaguillo Roberto Sánchez Guzmán.
El emotivo recibimiento estuvo acompañado por las notas del mariachi, cuyos integrantes entonaron mañanitas y alabanzas a la efigie en el altar principal.
"La verdad es una emoción muy bonita. Tenemos el gusto de cada año poder estar aquí en esta parroquia cantándole y demostrándole con mucho cariño todo el talento que le podemos dar a la virgencita", expresó Nayeli, integrante del mariachi local.
Entre el tumulto de devotos que acudieron a presentar sus respetos, las historias de fe y sanación marcaron la jornada.
Para muchos, la presencia de la Virgen de Zapopan en la zona centro representa la culminación de meses de promesas y oraciones en momentos de dificultad familiar o de salud.
"Este año me dio la salud de mi esposo y la de un nieto que prácticamente había nacido ya sin vida; gracias a Dios ya lo tenemos y está muy bien, ya tiene sus ocho meses el niño", relató emocionada Norma Angélica.
Con esta emotiva estancia en el templo de Jesús María culmina la gira pastoral de la patrona de la Arquidiócesis por las colonias y parroquias de la ciudad, quedando todo listo para su traslado formal a la Catedral Metropolitana.
CH