Aunque representan uno de los sectores con mayor peso dentro del padrón electoral, los jóvenes siguen siendo el grupo que menos participa en las elecciones.
Entre el desinterés, la falta de información y la percepción de que su voto no genera cambios, la participación juvenil continúa siendo uno de los principales retos para partidos políticos e instituciones.
Sin embargo, especialistas advierten que este mismo sector podría convertirse en el factor decisivo rumbo a las elecciones de 2027 en Nuevo León.
De acuerdo con el politólogo Felipe de Jesús Balderas, profesor e investigador de Estudios Humanísticos de la Escuela de Humanidades y Educación del Tecnológico de Monterrey, los jóvenes de entre 18 y 34 años representan alrededor de 1.3 millones de electores en la entidad.
“Son los que menos votan, efectivamente, pero también son quienes en algún momento decidirán la elección”, explicó.
Para conocer las razones detrás de la baja participación, la plataforma MILENIO-Multimedios recorrió centros de educación superior, donde encontró opiniones divididas sobre el interés de los jóvenes en la política.
Diversas opiniones
Para Francis, acudir a las urnas es una forma de generar cambios.
“Creo que es la forma en la que podemos empezar a solucionar las cosas. Si no participamos, tampoco podemos exigir después”, expresó.
No todos comparten esa visión. Nancy reconoció que la apatía suele imponerse.
“Uno piensa que no pasa nada, que da igual si votas o no. Creo que ahí falta generar conciencia sobre lo importante que sí es”, señaló.
Otros estudiantes consideran que el problema comienza desde la formación. Joel planteó que la educación cívica debería fortalecerse desde edades tempranas.
Por su parte, Gaby consideró que existe una desconexión entre las autoridades y las nuevas generaciones.
Quienes ya han participado en procesos electorales describen el voto como una experiencia significativa. Yahir recordó su primera vez en las urnas como un momento de responsabilidad ciudadana.
A la par del desinterés, la desinformación también juega un papel importante. Karla señaló que el acceso a contenidos políticos a través de redes sociales no siempre se traduce en ciudadanos mejor informados.
“A veces creemos que estamos muy bien informados, pero en realidad no conocemos a fondo las propuestas”, explicó.
Precisamente las redes sociales serán uno de los campos de batalla más importantes rumbo a 2027, consideró el politólogo Balderas. Plataformas como TikTok, Instagram y Facebook permitirán conectar con los jóvenes, aunque también expondrán más que nunca a los candidatos.
“Las redes sociales desnudan a los candidatos. Los jóvenes identifican muy bien la incoherencia entre lo que se dice y lo que se hace”, afirmó.
El especialista advirtió además sobre el riesgo de que las campañas se centren más en la imagen que en las propuestas.
“Pareciera que las propuestas no son tan pegadoras como los rostros, la manera en que se presentan los candidatos y la narrativa visual que construyen”, dijo.
Mientras algunos jóvenes comienzan a reconocer la importancia de participar, otros siguen sin encontrar razones suficientes. Lo cierto es que, pese a su histórica apatía electoral, su peso demográfico podría convertirlos en el grupo que termine definiendo la próxima elección.
nrm