Las almohadas influyen directamente en la calidad del descanso, ya que brindan soporte a la cabeza y el cuello durante las horas de sueño. Sin embargo, además de elegir la adecuada, mantenerlas limpias es indispensable para conservar su comodidad y prolongar su vida útil.
Con el paso del tiempo, las almohadas acumulan polvo, sudor, ácaros y otros residuos que pueden afectar la higiene y la salud. En MILENIO te contamos cómo lavarlas correctamente, cada cuánto hacerlo y qué cuidados seguir.
¿Por qué es importante lavar las almohadas?
Las almohadas son básicas para el descanso y se usan en un promedio de 7 a 8 horas al día, en la que se acumulan múltiples factores de riesgo para la salud. Al dormir, la almohada recibe sudor, saliva, piel muerta, cosméticos, entre otras cosas.
La acumulación de estos crea el ambiente perfecto para el desarrollo y acumulación de microorganismos peligrosos para la salud, por lo que es importante lavarla correctamente y eliminar que esto continúe, ya que es un espacio en donde nuestra cara y cabeza descansan por horas. Al lavarla, favoreces los siguientes aspectos:
- Prevenir la acumulación de alérgenos
- Eliminar ácaros del polvo
- Controlar el mal olor
- Mejorar la transpiración de la almohada
- Controlar el crecimiento de bacterias
- Previene el moho
¿Cada cuánto deben lavarse?
Expertos señalan que la higiene es clave en cuanto a las almohadas, aunque no es necesario lavarlas cada semana, sí se le debe dar mantenimiento periódico, el cual puede ir de los tres a seis meses aproximadamente.
Si no quieres hacerlo tan seguido, con dos veces al año puede ser más que suficiente para mantener la frescura y eliminar la acumulación de gérmenes en una almohada, de hacerse más seguido que cada tres meses, esto puede afectar su calidad.
¿Todas las almohadas se lavan?
Aunque parezca extraño, en realidad no todas las almohadas pueden ser lavadas, pues varía según el relleno de cada una, por lo que es clave revisar la etiqueta y determinar si la tuya es apta. Puedes darle limpieza a tu almohada si tiene relleno de:
- Lana
- Plumas
- Holofiber
- Bambú
- Seda
- Sintético
Sin embargo, evita poner aguas con los siguientes:
- Bolitas de silicona anti-estrés
- Algodón y lana
- Espumas
- Naturales como algas, cáscaras de trigo, mezclas herbales, etc
¿Cómo lavar una almohada?
Para que tu almohada quede como nueva y no se maltrate más de lo necesario, te recomendamos leer la etiqueta de cuidado, en donde encontrarás las indicaciones específicas para hacer la limpieza correcta.
También es recomendable evitar el agua caliente y optar por tibia o fría, ya que éstas conservan mejor la forma y textura de la almohada.
Cada tipo de producto está elaborado de forma diferente, por lo que cada una requiere sus cuidados específicos y cada relleno requiere sus métodos especiales.
Por ejemplo, con las de fibra y algodón, es mejor lavar en pares, para balancear el peso y evitar deformaciones, usar un ciclo suave y agua tibia. Con las almohadas viscoelásticas y de espuma, es mejor no lavar la máquina y evitar la humedad excesiva.
Si te preguntas si es mejor lavar a mano o a máquina, cada uno tiene sus ventajas y desventajas:
Máquina
- Aunque puede dañar rellenos y tejidos delicados, existe el riesgo de que se seque de manera irregular.
- Sin embargo, entre sus ventajas está la practicidad y ahorro de tiempo, limpia profundamente y sin complicaciones.
A mano
- En estos casos, es mejor ya que es más delicado con los tejidos y rellenos y reduce el riesgo de aglomeración o daños.
- Como desventajas, te encuentras con que es necesario mucho tiempo invertido, es difícil de enjuagar por completo y existe el riesgo de que queden residuos de detergente.
¿Cómo secarlas correctamente?
Es una de las partes más importantes del lavado, pues sin importar que hayan quedado completamente limpias, si no se le hace un correcto secado, esto puede propiciar el desarrollo de moho. Estas son las recomendaciones básicas:
- Almohadas de fibra: al aire libre o en una secadora a baja temperatura. Añadir pelotas de lana durante el secado ayuda a que conserven su forma y esponjosidad.
- Almohadas viscoelásticas: Déjalas secar en un lugar ventilado y evita exponerlas al sol directo, ya que el calor puede dañar el material y reducir su durabilidad.
De igual forma, aunque las almohadas pueden esperar más, las fundas no, es recomendable lavarlas semanalmente para prevenir la comulación de polvo y alérgenos.
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