¿Quieres ayudar a los colibríes? La UNAM explica cómo convertir tu jardín en un refugio para ellos

Cada vez más personas pueden sumarse a la protección de estas aves con acciones sencillas que favorecen su conservación y la biodiversidad en las ciudades.

Cómo convertir tu jardín en un refugio para colibríes, según la UNAM
Ciudad de México /

Convertir un jardín, patio o incluso un balcón en un refugio para colibríes puede contribuir a la conservación de estas aves y de los ecosistemas urbanos. 

Para lograrlo, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México recomiendan sembrar plantas que les proporcionen alimento, conservar espacios donde puedan refugiarse y utilizar bebederos únicamente cuando las condiciones del entorno lo hagan necesario.

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¿Cómo convertir tu jardín en un refugio para colibríes?

La UNAM explica que no hace falta contar con un gran jardín para apoyar a estos polinizadores. Incluso una maceta puede convertirse en el inicio de un pequeño refugio si contiene especies adecuadas para atraerlos.

De acuerdo con María del Coro Arizmendi Arriaga, académica e investigadora de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala, algunas de las plantas recomendadas son la lavanda, las salvias rojas de flor larga, los aretillos, distintas crasuláceas y algunos agaves, ya que producen flores ricas en néctar y resultan atractivas para los colibríes.

La especialista también aconseja distribuir las plantas a distintas alturas para recrear un ambiente más parecido a su hábitat natural y colocar un recipiente poco profundo con agua para que puedan bañarse. Además, destaca la importancia de conservar árboles cercanos, pues estas aves suelen anidar donde encuentran alimento y refugio.

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Estas recomendaciones forman parte del proyecto Jardines de Colibríes, impulsado por la FES Iztacala como parte de la Campaña para la Protección de Polinizadores de América del Norte.

De acuerdo con la Gaceta UNAM, la iniciativa surgió como respuesta a la pérdida de hábitat provocada por la expansión urbana. Antes de la pandemia ya había permitido la creación de cerca de 90 jardines en la Ciudad de México y el Estado de México, además de espacios instalados en planteles del Instituto de Educación Media Superior (IEMS) y otras instituciones.

Según María del Coro Arizmendi, estos jardines no solo proporcionan alimento y resguardo para los colibríes, también funcionan como una herramienta de educación ambiental.

“Cuando los jóvenes observan a los colibríes empieza a interesarse, entonces aprovechamos para brindarles información sobre la conservación de esta especie, su función en la naturaleza y sus cuidados. Con el jardín se puede educar”, explicó la investigadora a la Gaceta UNAM.

Uno de los casos más representativos es el jardín instalado en el IEMS Iztapalapa, donde un espacio rodeado de vialidades y concreto terminó convirtiéndose en un sitio donde los colibríes comenzaron a anidar. La experiencia incluso dio paso a estrategias para involucrar a estudiantes en el cuidado del entorno mediante actividades de educación ambiental.

¿Cuándo conviene instalar un bebedero?

Aunque los bebederos suelen asociarse con la protección de los colibríes, la UNAM advierte que no siempre son la mejor opción.

María del Coro Arizmendi señala que, si la vivienda se encuentra cerca de áreas naturales con abundante vegetación, es preferible no utilizarlos, ya que podrían modificar la forma en que estas aves obtienen alimento y distraerlas de su función como polinizadoras.

En cambio, en zonas altamente urbanizadas, donde hay pocas flores disponibles, un bebedero puede representar un apoyo importante. La investigadora explica que uno de estos recipientes puede equivaler al néctar de aproximadamente 2 mil 500 flores.

Para evitar riesgos, la Gaceta UNAM recomienda preparar el néctar únicamente con agua y azúcar, cambiarlo cada tres días y lavar y desinfectar el recipiente antes de volver a llenarlo, con el fin de impedir la proliferación de hongos y bacterias.

¿Por qué es importante proteger a los colibríes?

Los colibríes cumplen una función fundamental para la biodiversidad. Al igual que las abejas y los murciélagos, son polinizadores que contribuyen a la reproducción de numerosas especies vegetales.

De acuerdo con la UNAM, en México habitan entre 57 y 58 especies de colibríes, mientras que alrededor de 20 pueden observarse en la Ciudad de México. Además, participan en la polinización de más de mil especies de plantas silvestres, por lo que su presencia resulta clave para mantener el equilibrio de los ecosistemas.

La universidad también ha documentado que los jardines para colibríes favorecen la llegada de otras especies y ayudan a recuperar espacios verdes dentro de las ciudades, demostrando que incluso áreas pequeñas pueden convertirse en refugios para la fauna.

El mensaje de la UNAM es que la conservación de los colibríes no depende únicamente de instalar un bebedero. Mantener áreas verdes, sembrar plantas que florezcan durante distintas épocas del año y preservar espacios donde estas aves puedan alimentarse y reproducirse son acciones que cualquier persona puede realizar para contribuir a la protección de uno de los polinizadores más importantes del país.


JCM

  • Javier Chávez M
  • javier.chavez@milenio.com
  • Editor de Milenio como parte de la Unidad de Tráfico. Mi pasión es la cultura pop y los temas que están en tendencia a nivel nacional e internacional de famosos, virales y científicos. Egresado de la UNAM por la FES Aragón, mi pasión por el periodismo me impulsa a llegar a cientos de personas con historias que contar.

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